viernes, 28 de octubre de 2016

32. Zarzas en el camino



            Cuando llegué a casa estaba Mystysiva esperándome, se le notaba alicaída, pero no le dí mayor importancia.
            Como hacia un mes no cogía con ella, comenzamos a hacerlo, pero en un momento comencé a sentir que jadeaba, pero no por el juego sexual, inmediatamente pregunté qué le sucedía, pero solo dijo era jaqueca, algo que no creí, así que después de un largo rato convenciéndola me apresuré a llevarla al servicio salud, pero ella porfió conmigo para que la llevara a la capital donde se hospedaba. Así que debí pedir permiso y cogí el pequeño elevador suyo; ahora había aprendido a manejar estas naves, aunque solo me elevaba a una baja altura, no superaba los 5 metros, la distancia mínima que se exigía de elevación. En el viaje ella absorbió un compuesto favorable (esto era en base de yerbas alucinógenas mezcladas con ADN propio).
            Mientras se dormía a mi lado, comencé a experimentar una extraña sensación, talvez porque era el viaje mas largo que efectuaba como conductor de una elevadora, a baja altitud por supuesto, ya que estas destinadas a los particulares no se superaban los 50 metros. En un momento Mystysiva comenzó a balbucear algunas incoherencias, talvez propias de aquellas personas que gustan practicar el esoterismo, las invocaciones a supuestos espíritus, a las deidades ocultas y todo eso. Al mirarla sus ojos mostraban que hablaba dormida. Intenté moverla para despertarla, pero no se despertó sino que sus labios hablaban aunque sus ojos cerrados, como supuse que la medicina ingerida había sido excesiva, la dejé balbucear esas incoherencias, aunque comenzó a referirse a hechos de mi vida, sobre todo cuando aun era pequeño y que solo en familia conocíamos.
            "Xxxxxxxx cuidado con esos vehículos, pueden atropellarte ¡No corras en la calle!"
            Mientras un coche blanco arremetía a toda velocidad  y me quedé estupefacto sin capacidad de moverme, solo un segundo mas y moriría atropellado por aquel armatoste de cuatro ruedas, pero una mano salvadora me lanzó fuera y sobreviví.
            "¡Adentro todos, algo sucede afuera!". Era mi abuela que pensaba un relámpago impactaría cerca, pero el haberme retirado rápidamente hacia la casa, mientras momentos después un rayo descargó su poderosa energía eléctrica calórica contra el pequeño banco en el cual estaba sentado momentos antes. Sucedió cuando cumplía un año.
            "Oye Xxxxxxxx, no debes temer esconderte, porque un día deberás salir, te lo dicen tus abuelos y por favor no consumas tanto azúcar”.
            “¿Recuerdas a esa niña mayor que se encargaba de cuidarte cuando tenías dos años? tus abuelos te llevaron a la capital un verano durante dos meses. Ella falleció un año mas tarde, pero no fue un accidente, era su destino, soy yo, soy ella y he vuelto para cuidarte de nuevo como cuando fuimos felices allá en la tierra de Summer”.
            Aquí comencé a detener el vehículo y lo bajé a una zona de aparcamiento, miré a mi amor y la moví para despertarla, abrió sus ojos, sus hermosos ojos azules, gris claros o quizás de que color que aun no identifico. Como si estuviera en trance, pero lentamente comenzó a volver en sí.
            Noté que transpiraba muchísimo, le tomé la presión y noté que su corazón estaba algo acelerado, le pregunté si la llevaba inmediatamente a un servicio médico, pero ella me miró y con una hermosa, suave y complaciente sonrisa me advirtió que debía dejarla en casa, ahí ella se arreglaría.
            Años mas tarde entendí que aquellos momentos ella pensaba que moriría y debía estar con quien su corazón, su alma de ser humano sentía como gemelo.
            Partimos y finalmente llegué a su casa, ella sacó fuerzas y se sentó al mando del vehículo, pero no fue capaz siquiera para intentar levantar el carro, así que decidí exponerme y conduje este pequeño coche hasta el lugar donde vivía con sus padres y esposo.
            Mientras ella llamaba a su familia que la recibieran, ahora nuevamente mi mente volvía al presente y sentí esa sensación desagradable de tener que enfrentar un problema con gente desconocida.
            Al llegar nos estaban esperando un hermano suyo a quien solo conocía por holografías (y ellos a mí).
            Al principio pensaron que era un compañero suyo ya que Mystysiva estudiaba enfermería en un instituto, pero como al salir fue tan apresurado no alcancé a cambiarme y usaba mi uniforme de la marina.
            Inmediatamente entendieron quien era y noté su desprecio.
            "¿Así que este miserable es el que aparta a nuestra hermana de su flamante esposo?"
            Apareció una hermana mayor suya, de agradable aspecto. Pero felizmente lo que temía: encontrarme con su esposo, no se produjo ya que él estaba en el exterior.
            — Ella dice no sentirse bien y creo sería conveniente llevarla al servicio salud.
            —Sí, sí no se preocupe.
            Mientras la ayudaban a bajar del vehículo, en un momento ella sujetó mi mano y quiso darme un beso en los labios, pero la retiré, tenía tanto miedo de ellos y lo que dijeran.
            Ella entendió así que su mano apretó fuertemente la mía, en esos momentos tensos pensé que era nuestra despedida, sentí que ya no la tendría mas, no sé por qué elucubré este terrible pensamiento.
            ¡Mystysiva es mi ÚNICA, mi hermosa reina, mi baluarte de paz!
            ¿Por qué? No lo sé, solo sentía que me iba de ella ¿o ella de mí se alejaba?
            —Te sostendré y vamos al vehículo grande Mysty—era su hermano.
            Intercambiamos algunas palabras que no recuerdo debido a la tensión que sentía.
            Me quedé mirándolos como la transportaban. Raudamente partieron, iban todos, pero acá quedó su hermana a cargo del pequeño elevador.
            Mientras me escudriñaba de una forma atroz, quise ocultar mi uniforme, quería que pensaran que solo era un "amigo" de un compañero de clases, pero era imposible.
            —Tú estudias con ella?
            —No, no, solo soy amigo de un compañero suyo.
            —¿Y cuál es el compañero de ella al cual tú conoces? los conozco a todos —era su hermana muy suspicaz.
            —Es que no nos conocemos tanto —la tensión dentro de mí iba en aumento.
            —Ya veo, ya veo —mientras hacia un gesto de sonreír ante la ridícula mentira ¡Nunca he sido bueno para mentir!
            —¿Qué edad tienes? eres muy joven para ser oficial.
            —Tengo 27 ya.
            —Vaya pareces mucho menor, de diez y seis o algo así.
            Me quedé callado mirando a lo lejos como los vehículos se perdían en el cielo.
            —Así que eres amigo de un compañero, mmm. . .
            La hermana me amenazaba con sus palabras y pensaba: “¿Acaso quieres que reconozca que soy el amante de tu hermana?”, así mis pensamientos internos.
            —Extraño porque nunca he sabido de un amigo de un compañero llamado "X.X.X.X.X.X.X.X X.X.X.X.X"
            —Es que soy muy nuevo. Espero ella esté bien atendida.
            —No te preocupes, ya le ha sucedido antes y se pondrá bien. Y dime ¿qué hacías con ella tan lejos?
            Ni siquiera la medicina de cocaine y ADN que usaba  para evitar el rubor facial y el asma evitaron que me pusiera colorado, lo que acentuaba mas mi nerviosismo y mi asma amenazaba aflorar; es que no sirvo para estos asuntos emocionales ante desconocidos.
            —Debo irme —mientras comenzaba mi andar hacia una avenida.
            —¿Pero te irás solo?
            —Si es que debo retirarme ahora.
            —Pero si vienes desde el Sur a mas de 500 kilómetros y te irás así como así "Xxxxxxxx"?
            Era terrible la situación, me sentí pillado, como si hubiera sido un delincuente ¿por qué? por estar con una mujer casada en una nupcias monógamas. Si hubiera sido en matrimonio polígamo no sería problemas, pero ella eligió el matrimonio unígamo y era mal visto que las personas que incursionaban sentimentalmente con parejas que estabas casadas bajo este estado marital fueran sus amantes. Era una cuestión de moral.
            —Me voy.
            —Espera, debes darme el activador del vehículo —indicándome hacia el pequeño elevador de Mystysiva ahora aparcado ahí.
            —Si aquí está.
            —Ven sube, yo te llevaré al terminal de buses o el de trenes, tú eliges.
            —Usaré el tren.
            No quise rechazar su oferta ¡me arrepentiría después!, pero sería ahondar en mi desatino así que subimos al elevador mientras ella muy ágilmente tomaba los mandos y ¡voilá! en un momento ya estábamos a diez metros de altura. Increíble que manejara tan bien, mejor que este servidor y mi amor Mystysiva.
            Cuando ya el vehículo estaba a una altura mayor, parecía que ella quería moverse muy despacio en estas carreteras aéreas.
            Una llamada de su madre le indicaba que Mystysiva ya estaba bien atendida en una clínica.
            —Cerró el transmisor y recomenzó su cháchara inspectiva irónica
            —Vaya que eres joven, cómo conocisteis a mi hermana, tus padres la conocen? A mi hermana siempre le gusta "lo oculto" —mientras efectuaba esas miradas insinuantes hacia mí.
            Trataba de balbucear respuestas, pero soy muy torpe para esto y notó mi intranquilidad que trataba de disimular mientras contemplaba el hermoso paisaje a estas alturas de 30 metros.
            De repente la pregunta terrible:
            —Así que tú eres el amante de Mystysiva ¿verdad?
            Me sentí desnudo ante este áspid, también bonita (incluso mas que mi amor), pero sin la chispa, esa mirada de mi dulce demonio astral.
            Callé, callé, callaba y ya estallaba de una mezcla de rabia por las impertinentes preguntas y vergüenza ¿respondo  o no?
            —No te preocupes, entiendo, son cosas "privadas", pero acuérdate que ella tiene pareja y eligió el matrimonio monógamo, entiendesss teniente Xxxxxxxxxssss?
            Aquí me desarmó porque la insinuación de la frase indicaba que Mystysiva le había contado todo de mí.
            ¡Cómo puede ser tan tonta de contarle cosas privadas de su amante a su hermana!
            ¡Qué pasa por la cabeza de estas personas que cuentan sus amores “privados” a otros, incluso a sus familiares!
            —Es que así es la vida.
            —Si así es la vida Xxxxxxsss, tú lo has dicho.
            Quise cambiar esta incómoda posición de gato mojado de espaldas ante la víbora.
            —Y dime tú estás casada o algo así, porque ella nunca habla de ustedes —esto era muy cierto ya que Mystysiva jamás contaba acerca de su familia.
            —Vaya, así que ella no te cuenta de nosotros.
            —No, es su vida privada.
            —¿Y la de su esposo te la cuenta? —otra vez el ataque— Es decir, perdona, trato de explicarme que a ella le gusta los misterios.
            —Nada, solo vivimos la relación y nada mas. Es nuestro mundo privado.
            —Si, ya entiendo.
            —¿Y tú vida sentimental Sabrina como es? —trato de evitar me siga interrogando de mi relación con Mystysiva.
            —Soy soltera, ahora no tengo pareja, además espero tener una sola pareja, no me siento bien con varias —mientras me miraba de reojo en vez de poner atención al conducir esta elevadora pequeña.
            —Qué bueno eso que dices porque la diferenciación con tu hermana te hace ver linda y realmente ustedes son muy bonitas.
            Ante los halagos sobre su aspecto físico hacen que la víbora se relaje y cambie la conversa en temas menos personales. Además me gustaba físicamente. Con un hermosa cabellera lisa y castaña y unos coquetos ojos café, era de un carácter diferente, mas extravertido diría en esos momentos.
            Diez minutos mas tarde descendemos al lugar de embarque de trenes. Estaba atestado ese día, además aunque estaba este continente en estado de guerra, las fiestas no mermaban y los días de festejos comenzaban esa semana.
            Al abrir la carlinga del vehículo ella me despido de ella deseándole felices fiestas. Quise pedirle que me tuviera informado de mi amor, pero sería un exceso de confianza esto.
            —Adiós Sabrina —creyendo que nunca mas la vería.
            —Hasta pronto, cuando nos veamos de nuevo Xxxxxxxx —mientras alargaba para darme un beso en la cara.
            No sé por qué razón me fascinó ese beso.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

31. Esperando mi destinación



            —¡Preparados todos! Próximamente deberán comenzar a trabajar en sus puestos de trabajo, recuerden que si se les acepta en el servicio exterior tendrán bonificaciones en sus créditos, salud gratis de por vida si hay cualquier accidente, una pensión muy buena, además puntajes para ingresar en cualquier otra actividad comercial.
           
            Estas palabras nos agradaban, significaba que iríamos a una guerra a cambio de un jugoso botín, esto era bueno, mientras nuestros  enemigos iban incluso obligados por sus poderosos, nosotros al menos moriríamos o sufriríamos por algo mas tangible que las mentiras de "honor”, “dignidad a la patria”, “servicio a nuestro país” y toda esa zalagarda de frases tontas acuñadas para que los ignorantes y las masas sintieran que eran ellos los que dirigían los destinos de sus naciones, pero al final todos sabemos que los verdaderos dueños de estas son otros, una minoría que tiene poder para usar y abusar del ignorante.
            Cumplí algunos meses mas y ya al llegar el verano por fin se terminaron todos los cursos, clases, manuales, instrucciones y demás de la preparación para ser un soldado; ahora con un rango de oficial en asuntos de tecnología y otros asuntos técnicos.
            En estos últimos meses comencé a alejarme de Mystysiva, además algo sucedía en la familia suya,  ya que extrañamente no me imponía esa ahora exacerbante obligación de estar lo mas posible con ella. Sabía sí muy bien donde y con quien estaba yo, eso ya era obvio, de alguna manera se encargaba de saber hasta detalles íntimos de mi diario vivir ¿cómo lo conocía todo? Pero tiempo mas tarde supe las respuestas a estas interrogantes.
            Aquel día en que nos licenciaron, no hubo mucha fiesta, es que no había tiempo para esto. Y la mitad del curso era enviado directamente a las zonas del exterior. Es que en las zonas mas conflictivas el control de nuestra alianza se estaba perdiendo porque los ciudadanos locales ahora combatían con armas las imposiciones de sus invasores, así que hubo crear ejércitos rápidamente y enviarlos tan apresuradamente que ni siquiera estaban bien entrenados para operar en el exterior.
            Felizmente no fui de esos y alcancé a estar dos años en el país trabajando en diversos lugares como una base naval hacia le norte, ingresé por segunda vez como tripulante de un submarino ¡ahora como profesional! ya no era un cadete. Pero debido a la falta de soldados incluso fui asistente durante una año de jefe un pequeño aeropuerto de naves aéreas.     Principalmente repostaban allí viejos transportes aun usados en aquellos años.        Algunos pilotos eran tan inexpertos que padecían algunos accidentes al aterrizar en estas estrechas pistas. Es que las máquinas de turbohélice aun se usaban profusamente. Sin haberlo esperado aquí  aprendí la capacidad de administración de una base y como el jefe hubo abandonar este puesto paran ser trasladado al exterior, quedé interinamente en el cargo por unos días, pero al final estuve un año en esta labor ¡increíble! no sabía que tenía capacidad para esto.
            Si alguien me hubiera conocido aquellos días en que vivía encerrado, escondido, aterrado en mi casa, sin conexión con la sociedad, jamás habría  pensado que era capaz de trabajar y efectuar labores mas complejas que solo estar revisando la red y pensando en ella, mi linda Mystysiva.
            Ahora sentía que incluso no sería necesario fuera a estudiar a la universidad ¿para qué? si ya tengo una profesión y bien remunerada ¡qué buenos créditos! y un futuro esplendor, pero. . .la vida no es color de rosas, es mas, se parece a las hierbas silvestres que ni siquiera permiten crezca el pasto verde y útil.
            Mystysiva, ahora estaba como mas fría, su esposo había sido enviado al exterior y ella decidió quedarse en casa, pero no sé por qué había cambiado ya que antes lo detestaba y por ella ojala se hubiera ido muy lejos. No la entendía. El tiempo de la edad me enseñó a entender.

miércoles, 22 de junio de 2016

30. Ella, la reina de mentiras



—Amorsss ¿me habéisss echado de menosss?
—¿Y tú que haces aquí? hace 2 meses sin responder mis llamadas.
—Espera amor mío, deja explicar, no te impacientes, todo tiene su explicación. Sé que tuviste aquel accidente, ¡pero créeme! estuve muy preocupada por ti, solo que debía estar con mi familia, con mis padres. . .
            Las mentiras en su boca eran desagradables, no sé por qué ahora ya mi sentimiento hacia ella algo frío estaba ¿o es que estoy creciendo y no me he dado cuenta?
            Es como si hubiera sido ayer cuando hurgaba en esa antigua red llamada Internet y que viera sus imágenes, pero ¡es que han transcurrido 7 años!
            Por momentos no me daba cuenta que el reloj de la vida estaba moviéndose muy rápido.
            Y ahora este demonio con hermosa figura humana tratando de usar la lógica para justificar su desagradable ausencia en mi vida.
—Sé que me molesté porque me sentí olvidada por ti y siento que prefieres tu trabajo a tu amor.
—¡Muy cierto! -le dije con una falsa fría indiferencia - ¿Sabes acaso que podría haber fallecido? Emerson murió.
Ella muy astutamente se acercó para cogerme bien fuerte y así hacerme olvidar los sucedido, pero traté de mantenerla alejada.
—No Mystysiva, nada de arrumacos sentimentales.
—Lo siento amorsss, pero así es la vidasss. . .quisiera sentir pena por él, pero tu sabes que no me cae bien esa gente.
—¿Y qué hubiera sucedido si hubiera sido yo el fallecido?
—¡Pero amor mío, tú no estás en peligro en el agua ni en tierra! Es el cielo tu elemento de peligro. Lo dicen mis runas astrológicas.
—¡Basta ya Mystysiva de estupideces!
—Pero mira amorsss -mientras me cogía mi cabeza para darme mordiscos en las orejas, costumbre esta que me agradaba mucho - ahora podremos empezar a pensar en nuestro futuro.
—¿Cuál futuro Mystysiva? No creo que tenga un futuro contigo. Recuerda que nunca serás mi compañera legal, solo seremos amantes y ni siquiera hijos tendré contigo. Si continúo a tu lado solo seré un niño que terminará sin haber dejado descendencia.
—Quién te enseñó esas cosas Xaxxxx -ahora su cara adquiría una fisonomía de seriedad, mis palabras la habían golpeado - Acaso esa camarada y su familia te envuelven en su moralina hipócrita.
—Y qué tiene que ver esa gente, además no tengo relación con ellos.
—Que bien amor míosss porque esa Milashkasiya sé que me tenía mala -mientras me abrazaba y daba esos besos mordiendo labios y orejas.
—Disculpa, pero tengo que irme Mystysiva, debo concurrir a la academia.
—Si, ya veo.
            Notó que ahora visto un uniforme diferente, era el que usaban los cadetes del último año que se preparaban a egresar.
—Amor, no debemos pelear nunca, jamás, tú y yop, solosss, nadie masss, solosss contra el mundo, pertenecemos a una sola familia.
—Es decir yop, porque tú tienes familia ¿o te olvidas de tu marido? -estaba enojado, muy molesto con ella, por primera vez sus besos, mimos, palabras no surtían efecto conmigo. Es que me recordaba lo que me dijeran: "con ella no dejarás descendencia", no sé por qué eso de la descendencia me resultaba algo importante, primera vez que cavilaba acerca de esto de la "descendencia" que se supone debemos heredar.

viernes, 13 de mayo de 2016

29. No a la maldad



            Cuando estaba en la isla una comunicación de Milashka, solo un signo de interrogación, nada mas, ambos entendíamos este código.
            Una semana mas tarde en una nave elevadora fuimos transferidos al continente, era mi quinto viaje en una de estas estando como cadete aun de instrucción y a pesar de los problemas me emocioné al estar dentro de esta impresionante nave. En 20 minutos estábamos en el continente
            Sentía miedo ante la reacción de su familia ¿qué sería de Mystysiva? aun no lograba comunicarme con ella, tanto tiempo sin avisarme. Otras ocasiones ella me advertía que estaría ausente por períodos largos, ahora nada.
            Al bajar de la nave los familiares esperaban a sus seres queridos ante el percance sufrido por estos.
            Miré y nadie conocido, me había acostumbrado a que Mystysiva pasaba a buscarme en estas circunstancias, pero no estaba, me encontraba solo.
            Caminaba con mi pequeño equipaje. El sol del mediodía ya ingresaba a la inmensa sala subterránea de este hangar de pasajeros.
—Señor Axxxx, espero esté bien.
            Al principio no supe quien era, pero luego de unos segundos me percato que es el hermano mayor de Emerson. Vestía de civil, no usaba el uniforme.
            A su lado estaba Milashka, ella sí uniformada. La sentí diferente, parecía algo fría, pálida. Impertérrita.
—Quisiera nos contara cómo fue el accidente. Quisiéramos mas datos.
—Sí, se los entregaré todos, incluso alcancé anotar lo que sucedió antes de olvidar los detalles.
—Así que usted anota datos de su vida.
—Si, lo hago desde que vivía encerrado. Por eso me resulta rápido dejar descritas mis vivencias.
—El fiscal nos esplica que la máquina ya estaba con problemas, pero estaba controlada y el viaje estaba asegurado, pero algo pasó y el submarino fue impulsado por una fuerza descomunal que golpeaba el casco precisamente del sector del motor, creen que fue una corriente submarina muy fuerte y anormal, ya que no se encontraron rastros de algún objeto que haya chocado con el casco exterior.
—Sí, Uds. sabe mas datos del fiscal; yo solo sé que todo fue rápido, muy tenso.
            Mientras extraía el documento que describía mis vivencias de aquellos momentos  notaba que Milashka no quería hablar de esto, esperaba que su hermano se satisficiera con los datos técnicos aportados por mí y luego que se fuera para conversarme de algo mas.
            Aquí están lo detalles —mientras le entregaba el pequeño disco en su mano. Bastaba que hubiese echo un traspaso del archivo, pero preferí usar algo mas solemne y entregué un disco.
—¿Nos acompaña a casa? —sentí que solo eran palabras de cortesía.
—Prefiero no ir, siento que no hice nada por su hermano, siento algo de culpabilidad.
—No se sienta así, cuando vaya al exterior verá cosas terribles, yo he perdido a 4 amigos ya y sé que no es mi culpa.
—Pero si iré a verlo al cementerio.
—Muy bien. Bueno, Milsahka se queda para conversar con usted.
            Mientras él se retira, Mila solo me miraba. No era la Milashka amiga, cercana, simpática conmigo que conociera. Ahora estaba distante, fría. Como si quisiera explicaciones.
—Cuéntame cómo fueron los últimos días de mi hermano.
—Bueno, fue . . .
            Comencé una larga cháchara contando lo que trataba de recordar, pero me dí cuenta que ella estaba como pensando en otro asunto, algo distraída y de repente una exclamación.
—Quisieras explicarme ¡por qué sucedió justo cuando tú estabas en ese submarino! Cuando apriteorn estaban tan felices ustedes.
—Si así es
—De qué conversaban allá .
—En verdad carecíamos tiempo para conversaciones privadas, solo de nuestros anhelos.
—¿Y conversaban de ella?
—De su novia sí, quería casarse, aun no la conocía.
—Y tú ¿le contabas de la tuya? —noté la indirecta hacia Mystysiva—de tu mujer, tu "Zarina Mystysiva" —sentí que me agredía, el tono irónico que usaba era para provocarme.
            Quería dijera: "¿A qué te refieres nombrando con ese tono irónico a mi gran amor, mi única, etcétera, etcétera". Pero me acordé lo conversado con su hermano momentos antes de que falleciera y no quise agredirla.
—Si, comentamos sobre su próximo matrimonio, Ámbar sería madrina de su novia.
—Sí, así es.
            De repente el silencio.
            Hacia la pista de despegue una elevadora llegaba, trayendo su cargamento de seres humanos ak akdi uestyri gente transitaba, me quedé petrificado viendo la nave, es que no hallaba qué decirle. Sentía su dolor, sentía que deseaba achacar a alguien del fallecimiento de su hermano, alguien debe ser el culpable a quien culpar, criticar agredir para desahogarte.
—Mi abuela no quería que él hiciera ese viaje en aquel submarino.
—Tu abuela dice que es clarividente y esas cosas que yo no creo.
—Si, tú no crees en nada. . . —se quedó esperando mi respuesta que no hubo.
—Solo crees en una cosa Xxxxxx, —ahora usando el diminutivo de mi nombre para cerciorarse que no me molestaría lo que ella diría— solo una creencia que no te llevará a ninguna parte.
—¿Y cuál es esa creencia? —pensaba me diría que soy agnóstico.
—Es una fantasía llamada Mystysiva, ella está en tu alma y tu mente, es como un dios que impone su voluntad y eres su esclavo, al final no dejarás ni descendencia de ella, solo serás un niño con tu diosa y cuando ella no exista te darás cuenta que debisteis haber crecido y ser un hombre.
            Aquí comenzaba a molestarme su acritud, pero como soy inteligente deduje que ella y Emerson se habían puesto de acuerdo para hablarme, convencerme, a que abandonara a mi amor y fuera la pareja de Ámbar. Ahora entendía la conversación de él momentos antes del incidente.
—¿Y cómo está Ámbar? —trate de cambiar de tema.
—Ella está en el norte con su abuela, después del funeral  ha decidido pasar allá el resto del año. Estaba muy apenada.
            Me extrañó que no me dijera: “Ve a ver a Ámbar y consuélala, recuerda que él quería que tú fueras el marido de su linda hermanita menor”, pero no, Milashka estaba lejana, fría.
            Le hice otras preguntas, pero no contestó y solo me dijo:
—Adiós teniente Xxxxxxxx Axxxx.
—¿Teniente por qué? si aun no he egresado.
—Sí, ya lo serás, lo serás, disculpa tengo que irme.
            Tan fríamente se fue que no fui capaz de replicarle.
            Me quedé ahí solo, no sabía qué hacer, solo miraba aquella hermosa nave iy mi imaginación volaba. . .! ¡Cuánto anhelaba ser tripulante, ascender a los 50 km sobre la tierra y desde esas alturas movernos por toda la circunvalación terrestre! ¡Que hermosas y potentes naves las de esta generación! Y talvez, si talvez estuviera vivo para la futuras tecnologías cuando estas naves den el salto hacia otros planetas. . . mi mente afiebrada de infantilismo solo vivía en fantasías.
            ¡Estúpido! Ha solo 5 horas de aquí (velocidad de elevadora) hay una guerra y yo soñando con viajar por los aires, por el espacio exterior ¿a dónde? hacia algún lugar donde pudiera comenzar otra vida, una vida muy diferente a esta en la tierra. Esta tierra mala, sangrienta, pecaminosa, brutal, corrupta, traidora, desleal, sin cariño, deshonesta, sin compasión con el desvalido.
            Me acordaba de mis abuelos, abuelo fallecido por un médico sin escrúpulos, mi abuela enferma de la mente y robada por su propio hijo; yo solo, abandonado y recogido por el Estado y sobre todo por ella, ella, ella mi amor, mi única, mi linda Mystysiva, mi zarina hermosa, la vida de mi vida.
            Al pensar en ella una sensación de agrado, de valor, de fé, de esperanza recorría no solo mi alma, mi mente, incluso mi cuerpo parecía vivo, fuerte, ágil esperando verla, sentirla cerca.
            Instantáneamente deseché mi dolor por el infausto accidente donde un cercano había fallecido. Ahora recuerdo que tengo un norte, un objeto de veneración, es ella mi alma gemela, mi único ser en esta vida.
            ¿Y Ámbar? Bueno, sí es linda, hermosa y frágil, pero ¿acaso vino a saludarme? Se supone que debería estar conmigo preguntándome detalles de cómo falleció su hermano; inquiriendo en los últimos momentos de su vida, pero ni siquiera me llamó y vean ustedes que solo sus hermanos ha venido a recabar datos del accidente.
            ¿Cuál es ese cariño tan grande por mi? ¡Solo falsedades! Mystysiva es mi verdadero amor, ella es quien me ama en este inmunda tierra.
            Días mas tarde pensé en visitar a sus padres, pero alguien a cargo de su domicilio me dijo que  no estaban lo que significaba que no me querían ahí. Intuí al tiro que algo me achacaban de la culpa de su hijo, seguramente me acusaban de ser un mala suerte.
            Por eso cuando alguna vez mi visor holográfico recibió una comunicación de Ámbar, no contesté. Incluso otra ocasión me pareció que una elegante joven, mas alta que yo, y de ojos negros miraba hacia la salida de mi academia, quise creer que era ella, pero nunca mas supe de ellos directamente, solo por terceros.
            Para resumir esta historia solo diré que tres meses mas tarde nos enviaron a terminar el primer viaje de entrenamiento en otro submarino, era moderno, en aquel hice el viaje a la Antártica y dimos vuelta por este hemisferio; posteriormente fui destinado en un año a tres submarinos diferentes en los cuales mi desempeño era sobresaliente, además en mi hoja de servició quedó las sensación de que me había comportado bien durante el incidente, era mirado como un excelente tripulante.
            Doce meses mas tarde era nombrado subteniente en la marina y momentáneamente era enviado a desempeñarme en la zona norte hasta esperar mi destinación al exterior, aquello tan codiciado por el pago extra en créditos que nos darían.

viernes, 29 de abril de 2016

28. Reunión con el mar



            Antes de ingresar a la nave en las oficinas nos permitieron comunicarnos con nuestro seres queridos y por supuesto el único ser querido era ella, así que imprevistamente la llamé y me contesta. como si hubiese estado esperando la llamada.
— Xxxxxxxx estarán una semana en Antártida ¿verdad?
—Sí, así será el trayecto. Es una submarino algo viejo y le están probando nuevos equipos.
—Entonces tengo una sorpresa para ti, estoy en la Antártica, en la ciudad de los hoteles.
—¿Y él?
—No importa, si él sabe que estoy en Punta Arenas donde mi tía. Además viajaré con mis primos para conocerla. Nadie se enterará, solo tu y yo  —me decía mientras con su mirada pícara, coqueta y sobre todo muy dominante me obligaba a decidir lo que ella imponía.
—Tripulante Axxxx, ya estamos listos, cese llamada —el comunicador me indicaba que el hermano de Milashka me llamaba.
—¿Está ese intruso del “hermanito” de esa zorra Milashkita? —me pregunta con furia Mystysiva — ¿Porqué aparece constantemente en tu vida esa gente?  —me insiste en derrochar desprecio por la familia de la linda Ámbar.
—Oye no seas chinchosa con mi gente, es un camarada, gracias a él tuve acceso a ser tripulación de un submarino, si no estas horas habría quedado en tierra y sin mis créditos por servicio en el exterior.
—Sí, sí, siempre el "amigo", ese tipo no te conviene   —con esa sonrisa irónica y despreciativa.
—Por qué siempre lo criticas, mira él dice que tu eres bonita y hasta sospecho que tiene fantasías contigo.
-Si, sí, seguro que debe tenerlas, pero lo detesto ¡detesto a ese tipo y a su maldita familia!
            Seguramente era Ámbar su desagrado porque la intuía cerca mío.
—Bueno amorsss  —mientras holográficamente me mordía las orejas y daba trabalenguas con sus labios que siempre me parecieron virginales.
—Ahora me voy y ya sabes debes esperarme en el hotel aquel, ese pequeño, estaré ahí cuando llegues a nuestra Antártida.
            Al mediodía la nave parte hacia el sur en un emocionante viaje (para los novatos) hacia el blanco continente, pero un día después esta bestia metálica pone rumbo al Oeste. Informan que hay un cambio de ruta; ignorábamos a qué lugar iríamos, salvo los dos comandantes, los cuales nos anuncian un largo viaje, primero a la isla enigmática y continuábamos a Oceanía.
            ¡No hay viaje a la Antártica!
            Quisiera haberle explicado a mi amor que no podía hacer NADA y ni siquiera contactarnos con nuestras familias, porque precisamente es parte del entrenamiento cambiar de dirección a lugares que tú no esperas ir.
            Tres días mas tarde llegamos a la isla, pero no desembarcamos y solo nos permitieron comunicarnos con nuestros seres queridos para avisarles que nos iríamos por 40 días a otros destinos; el viaje a la Antártica sería en 60 días mas.
            El problema es que para comunicarme debía usar un sistema del gobierno que no es privado es decir queda registrado a quien uno contacta y debía ser cuidadoso con las palabras,
—Mystysiva ¿estás ahí?
—Sí que sucede estoy esperando.
—No podré ir a la Antártica, es que ahora el comandante ha debido mover el submarino a Oceanía, así que no me esperes, no estaremos ahí, pero te prometo que al retornar pediré permiso y estaremos juntos.
            No alcancé a terminar porque ella cortó la comuicación.
            Fue la primera vez que ella cortara así con enojo una conversa conmigo, era como si supiera lo que sucedió.
             ¿Y que podía hacer ? Solo soy un simple tripulante en una maquina en que ni siquiera el capitán puede decidir su destino.
            Algo dentro de mí intuía algo extraño. Recuerdo que dos noches antes tuve sueños: aparecía mi abuela, tenía una casa y en otra casa estaba mi abuelo. Él conversaba, pero mi abuela algo callada, yo golpeaba un muro, pero una filtración sucedía y el agua salía, no tenía a nadie me ayudara, mis padres no podían ayudarme y abuela gritaba: “Aléjese niño, huya lejos, lejos y viva”. Solo fue un sueño.
            Eran las 20 horas cuando la nave comenzó abandonar el puerto de esa pequeña isla.
El submarino por fin haría una travesía larga sin parar ni comunicación con el exterior durante 40 días, varios nunca habíamos hecho este tipo de viajes, así que resultaba muy emocionante, el hermano de Milashka si lo había hecho en dos oportunidades anteriores, así que era "veterano" en tripular estas naves y ahora compartía mas obligaciones y estaba destinado a un sector de la sala de máquinas. Allí debían turnarse para vigilar a este mañoso aparato.
            —Mira Xxxxxxxx, al llegar podrás enviarle un saludo. Ella se emocionará, así como mi novia está feliz esperando el saludo cuando me vea allá —era su hermano que notaba mi nerviosismo al estar lejos de Mystysiva.
—Pero Mystysiva no es como tu novia.
—Son todas iguales. Al principio se quejan , pero mas tarde entienden que en este trabajo deben aprender a estar sin su pareja durante meses. Lo sé porque mis familiares son de la milicia
—Y te digo que ella es diferente a tus mujeres de tu familia.
—Ya verás que tengo razón.
            La nave comenzó sus maniobras de navegación a tres diferentes posiciones, hasta quedar a una baja profundidad y comenzar su periplo que debía llevarnos hasta Oceanía y desde ahí dar la vuelta del hemisferio Sur, todo por las zonas seguras controladas por nuestra fuerza naval.
            Esa mañana o talvez sería la noche, ya no recuerdo, la antigua maquinaria empezó a tener algunas fallas, primero imperceptibles y mas tarde los mecánicos empezaron a inquietarse. La producción de hidrógeno estaba alterándose, los novatos al principio pensábamos que solo era parte del entrenamiento, cuando veíamos al personal de las máquinas correr buscando algunas piezas de repuesto, pero luego fue Emerson quién al contar con dos viajes en submarinos, tenía mayor conocimiento de lo que sucedía. En un momento sentimos un fuerte mareo y el comandante ordenó posicionarnos como si fuera en estado de emergencia, yo no lo creía y aun algunos pensábamos que era solo una prueba para verificar nuestra capacidad, pero una especie de neblina apareció en todas las salas, mientras usábamos máscaras. A esas horas llegó el anuncio:
            “Debido a una pequeña falla en nuestro aparato motor deberemos recalar en Oceanía”.
            La terrible verdad no contada por los comandantes (el del submarino y el de instrucción) es que alguna extraña fuerza provocaba una falla en la máquina que impedía mantener estabilizado la producción eléctrica y del hidrógeno, es que estas eran piezas antiguas, pero para evitar el pánico en los novatos, prefirieron minimizar los problemas, aunque al escuchar que deberíamos emerger y llegar a puerto en otro continente, presumimos que los problemas eran graves.
            No habrían transcurrido otras 24 horas y nuevamente una fuga, por primera vez empezamos a preocuparnos, hasta que a medio camino entre los moais y el continente de canguros la nave emerge. A la mayor parte de la tripulación nos subieron a cubierta mientras los técnicos se quedaban revisando el problema y desde un buque de apoyo, que estaba esperándonos, trasladaron materiales para solucionar el inconveniente. Pasadas 10 largas horas por fin este vejestorio de metal pudo continuar su viaje, pero solo hacia el Oeste, no sabíamos que el comandante por temor a que la larga travesía hacia nuestro país, la máquina no aguantara y explosionase prefirió llevarlo cerca de una base naval cuyo equipamiento permitía reparar este tipo de máquinas tan antiguas. Pero el problema que se suscitó fue que el último año ese país había cambiado su rumbo y opinión política con respecto a nuestra alianza y ahora no quería respetar el tratado de cooperación militar que habíamos pactado con ellos. Al llegar a esa zona nacional se nos impidió dejar la nave en el dique de reparación y solo nos permitieron anclar en un muelle y desde ahí trajeron algunas piezas (que posteriormente no sirvieron para solucionar este problema).
            En esa zona ni siquiera desembarcamos, pero el comandante de instrucción nos permite comunicarnos con nuestros hogares.
            Traté de llamarla, pero no hubo respuesta, así que llamo a casa de su tía en Punta Arenas y responde una pariente que me dice que Mystysiva volvió con sus familiares desde la Antártida.
            Ni un recado para mí, nada ¡Vaya que se enojó! O talvez su marido la llamaría, eso debe haber sido. Mi mente siempre disculpándola. Pero ya otras ocasiones habían sucedido estas desapariciones suyas.

—Tripulación, mañana temprano nos vamos de esta zona, la situación política no es favorable para nosotros, así que a dormir estas horas y a las cuatro nos movemos fuera de este lugar.
            Era el comandante de la nave ahora avisándonos a todos que volveríamos por el mismo camino hacia casa.
            Nos tranquilizamos, pero aprendimos una lección de geopolítica: nunca creas que quien firma un acuerdo con tu país lo hace por “amistad”, solo es interés económico, y si llega el momento de romperlo y no cumplir la palabra empeñada y escrita, será roto sin contemplaciones.
            Por ello los poderosos pueden imponer sus acuerdos a los débiles, pero entre los débiles o aquellos escritos entre poderosos, ambos bandos cuando llega la hora de romperlos, lo hará y no habrá ninguna reparación.
            Esa mañana nos levantamos temprano y estábamos en nuestros puestos, pasó cerca de mí el hermano de Milashkasiya y me saludó.
—Xaxxxxxx, es hora de prepararte para cuando llegues a puerto, allá nos estarán esperando las chicas.
—Eso espero —mientras pensaba en ver a mi amor Mystysiva y contarle esta errática travesía.
—Mira cuando nos casemos, espero que estés con nosotros. Ámbar será madrina de mi novia.
—Ya veo que será una linda boda, pero por qué casarte tan temprano.
—Es que después partiremos al exterior y no sabemos si volveremos.
            Por alguna razón se me hizo la idea de que él pensaba con una mente de un adulto mayor, me pareció que Milashka era igual, y su familia en general eran mas maduros en sus pensamientos, mientras que yo aun tendría una mente “infantil”.
            ¿Acaso era “infantil” por no elegir como mi novia a la linda Ámbar y creer que toda mi vida pasaría al lado de “ella”, mi amor Mystysiva?
            No lo sabía aun, era emocionalmente inmaduro.
—Recuerda que debemos dejar descendencia, es necesario, así seremos mas fuertes en nuestra alianza.
            Aquí afloraba en él el patriotismo nacionalista. Pero la verdad es que tenía razón.
—Si, pero no sé si Mystysiva querría hijos.
—Pero si ella no quiere hijos contigo ¿por qué serías tú su pareja? Si vamos a vivir con alguien a quien amamos debemos dejar descendencia Pxxxxxxx, eso es la máxima del amor; solo la descendencia te permitirá que tu amor perdure, aunque ella se vaya, fallezca, o se olvide de ti y se case con otro, si has tenido un solo hijo con ella has creado una cadena indivisible que nunca se romperá ¿lo comprendes? En tu hij@ ella seguirá existiendo.
—Bueno. . . la verdad es que —no sabía qué contestar a esta diatriba sobre el amor romántico y los hijos.
—Es que tú eres muy infantil, se nota que tu vida como agorafóbico te afectó, mira que si fueras con una mente mas, mas como digamos, pensante, te habrías dado cuenta que Ámbar es tu verdadero amor; ella está enamorada de ti.
—Pero ella tiene pareja.
—Pero esa pareja solo es por despecho ¿porqué crees que su pareja es mujer y no un hombre? Porque tú la dejasteis sin siquiera darle tiempo para estar juntos, pero ella quisiera tú fueras su único y primer amor, y créeme aun estás a tiempo.
            Ahora mi mente estaba confusa, no sé porqué no reaccionaba a mi amor por Mystysiva.       ¿Qué conjuro maligno sucedía que me estaban diciendo en mi cara que mi lindo amor, Mystysiva, NO ERA PARA MÍ y en vez debía amar a esa hermosa Ámbar?
            ¿Por qué no reaccionaba ante tan grande atrocidad, que sucedía conmigo?
            Talvez el estar sumergido, en este tubo, que impide lleguen ondas electromagnéticas y quizás qué otras a mi mente impedían que ese ser maligno llamada Mystysiva, controlara mi mente y por primera vez en mi vida me decían en mi cara todas estas cosas que increíblemente me parecían tan ¡CIERTAS!
            ¿Acaso he sido un ciego, un estúpido que no he visto que Mystysiva NO ME CONVIENE? ¡Ella me está asfixiando!
            ¡Una mujer CASADA pretende controlarme como si fuera un mocoso estúpido!
            ¿Acaso estaré así toda la vida, viviendo a su lado mientras ella tiene hijos de otro hombre y yo, en qué quedaré?
            ¿Solo seré un patán para satisfacerla y quedaré sin familia?
            Ahora mi mente estaba aclarándose, creo que por primera vez desde que la conociera hace unos 8 años me parecía que mi vida había sido una ¡MENTIRA!
            Es decir solo fui parte de una maniaca sexual que me utilizaba talvez para satisfacer su apetito (en esto ella era tremenda en la cama) y me estaba dejando aislado del resto del mundo, siempre cuidando que no tuviera comunicación con otros.
            ¡QUÉ SE HABRÁ CREÍDO QUE ERA UN ESTÚPIDO!
—Vez Pxxxxx cómo debes reflexionar sobre tu futuro. Ámbar aun está enamorada de ti y harían bonita pareja.
—Si ya entiendo, entiendo, no me daba cuenta. . .
           
—¡Teniente Emerson! A sección de proa, rápido, los demás tomen sus puestos! —un oficial pasa corriendo mientras otros tripulantes, corren en los estrechos pasillos, las alarmas se disparan.
—Máscaras. Oxígeno.
            No sé qué sucedió, pero recuerdo que el jefe de sanidad llevaba un hombre sangrando, era un técnico, y otros aparecían con las caras algo desfiguradas por el calor y amarillentas.
—¡Rápido, emersión, emersión!
            Alcanzaba a escuchar gritos desde el capitán comandante, hasta otros tripulantes. Mi trabajo de experto “todo terreno” me haría estar con los sistemas comunicacionales, SAT, logística, aunque las armas estaban apagadas ya que el peligro no era la guerra misma, sino alguna explosión de ese maldito motor antiguo.
            De repente las luces parpadean, aparecen luces emergencia, un bamboleo terrible, mis pantallas no puedo controlarlas, las secciones pierden comunicaciones entre sí.
—¡Cadete Axxxx, rápido intenta comunicaciones con secciones 1 y 2! —era un oficial indicándome intentar comunicación.
            Mi trabajo ha comenzado y debo usar bandas en frecuencias no habituales, pero mi equipo no marca NADA, estoy sin imagen, sin comunicación, por ello debo cambiar al equipo de frecuencias cortas, la vieja OC. Alcanzo a conectar esa comunicación que transfiero a las secciones y la zona central del comandante.
            Pero unos instantes después una especie de zumbido muy fuerte, traspasa las mamparas herméticas de la nave y sentimos que esta se dobla ¡estamos cayendo! Ahora sí que estaba mareado, creo que vomité algo mientras me golpeaba. Es que no alcancé a usar el cinturón de seguridad, además con la máscara cuesta  moverse con agilidad.
            La nave parecía moverse sin control, por primera vez pensé que moriría, no sé a quien pedirle ayuda, creo que pedía a Dios, ya me había olvidado que existía, es que ella ocupaba hasta mi mente espiritual. Escucho algunos gritos, órdenes, una sensación tan desagradable, incluso hube retirar la máscara para vomitar de nuevo y ahí ese aroma parecido a azufre o molibdeno, luego unas especie de golpes lejanos que provenían de la sección de popa, donde se ubica el sector del motor; ya intuimos que esa maldita máquina había explosionado o algún problema similar.
            En un momento veo a un compañero ubicado en otro compartimiento a unos 3 metros, está caído, se había retirado la máscara para vomitar, pero carecía fuerzas para ponérsela, no sé como llegué hasta él y le coloqué este importante artilugio.
—Cadete Axxxx, active comunicación en compartimentos 1 y 3.
            No sé quien me dio esa orden, pero intentaba buscar los circuitos dañados, se supone que es tarea del experto eléctrico de la nave, pero no sé que sucedería, así que ahora actuaba usando mi artilugio, pero nuevamente debo usar la vieja OC y ¡zas! la comunicación se logra: la sala de mando ahora comunicada con las 3 secciones. Pero debo estar pendiente de esta hasta que la electricidad funcione normalmente.
            No sé cuanto tiempo habría pasado, me dijeron que fueron 40 minutos de terror, una parte de la máquina inició a descontrolarse y el hidrógeno aumentaba sin que nadie entendiera qué sucedía, así que fueron varios tripulantes para tratar de enfriar la zona, entre ellos estuvo el hermano de Milashka, pero mientras el submarino emergía, una sección del motor explosionó, fueron heridos 8 tripulantes y uno falleció, un pedazo de esquirla despedida por la explosión se le incrustó en el corazón.
            No entendía bien cómo sucedió esto al hermano de Milashka, era el único fallecido, nunca he comprendido bien esta muerte, pero sé que no fue un simple accidente de una nave militar, fue algo mas, algo provocado por una fuerza extraña, anómala a la lógica científica.       
            Una hora después el comandante de instrucción me llamaba
—Cadete Pxxxxxxx, acompañe al médico, usted era cercano al teniente Emerson, además deberá explicarme que tanto lo conocía, porque deberé hacer un informe a su familia, y vea que estarán esperándonos a la llegada.
—Sí señor, lo haré.
—¡Ah cadete! Lo felicito por su comportamiento, sin su capacidad de establecer comunicaciones entre las secciones podría haber habido mas muertes, además salvó la vida de un camarada.
—Si señor.
            Pensamientos turbios pasaban por mi cabeza, estaba como aturdido, no entendía o mas bien no quería entender nada. Al llegar a la sección médica, quedaban tres hombres heridos, pero en una camilla tapado estaba Emerson.
—Vengo de parte del comandante ¿cómo falleció?
—Mira cadete, terrible esto, fue este tubo lanzado a tanta velocidad que a travesó su corazón —mientras me mostraba un pedazo de cañería de condensación.
—Un oficial ingresaba en la sala, este estaba a cargo precisamente de esa sección y al vernos conversando mira el cadáver y se persigna.
—Qué terrible, no puedo creer.
—Creer qué teniente Hans —pregunta el médico.
—Esa cañería no debía romperse, la presión no vino de la máquina, vino desde afuera.
—Explícanos eso —­insiste el médico.
—Verá que el submarino se ladeó, fue porque una tremenda presión externa lo golpeaba, parecían cargas de profundidad o un misil de prueba que hubiera impactado, no lo sabemos aun. Por ello la presión externa se trasladó al interior y rompió esas cañerías y vean lo que sucedió. Lo lamento tanto —como queriendo disculparse ya que esa sección estaba a cargo suyo.
—No se preocupe, esta máquina salió de puerto marcada —no sé por qué dije esto.
—Por qué usted dice esto joven cadete
—Vea usted, que debíamos viajar a la Antártica y el viaje se truncó. Es decir algo sucedió antes y mas encima nos negaron ayuda en Oceanía.
—Si, es verdad cadete, esos malditos nos negaron el dique, si no a estas horas estaríamos todos bien.
            Veo la cara de Emerson, le habían cerrado los ojos, pero la rigidez post mortem le hacía volverlos a abrir, le indiqué al médico, pero este insistía en que no quería tocar mas el cuerpo hasta llegar a puerto. Su cuerpo estaba amarillento, era horrible su aspecto. Un joven de 26 años, futuro de la patria, ahora fallecido en un estúpido e inexplicable accidente. Y mas aun ¡Yo estaba con él! ¡Qué les diría a Milashka, a la linda Ámbar!
            ¿Acaso no sentía que insinuaban que por mi culpa traje la “fatalidad” en el campamento y fallecieron Antártico y Alfen?
            ¿Acaso no falleció el cerdo capi-capo?
            Ahora en mi primer viaje en un submarino y fallece mi único cercano camarada de esta expedición.
            Adivinaba que mentes supersticiosas me acusarían de atraer la desgracia.
            Estaba acongojado por su brutal muerte y el miedo a cómo reaccionarían la familia de Emerson.
            Ni siquiera la evaluación positiva efectuada por el comandante de instrucción acerca de mi actuación durante esos minutos terribles, podría evitar esa mirada soterrada de quienes eran familiares directos del hermano de Ámbar.
            Así estaba con mi alma estremecido por el miedo, miedo, terror a cómo me tratarían.          Ya la noticia llegaba a su familia. El comandante no permitía comunicación hasta llegar a la base, Sería en la isla de las enigmáticas estatuas. Y ahí mismo las primeras investigaciones de este incidente.
            Al llegar un viejo avión anfibio esperaba para llevarse el cuerpo de Emerson y a los 8 heridos, además otros tres cadetes que no soportaron la tensión y decidieron partir, ellos habían perdido el control mental de la situación y debían ser retirados al continente. Pero yo aquí estaba mientras un fiscal empezaba las preguntas, era como repetir el mismo proceso con el depravado capi-capo cuando debimos ser interrogados por su actividad anormal en el campamento de los reclutas.
            Aunque ahora, en un primer momento, algunos me daban la mano, especialmente el cadete al cual ayudé con la mascara, ya ni me acuerdo de su nombre, me felicitaban, pero sentía que tarde o temprano comenzarían a tacharme de ser un “mala suerte”.
            ¿Acaso alguien querría tener a un oficial así en una guerra?
            Además qué le diría a Milashka cuando me encontrara con ella y me aterrorizaba la idea de ver a sus padres, su hermano mayor, su abuela, que algo presentía acerca de mi “aúrea”.
            Cuando estábamos en la isla nos incomunicaron mientras declarábamos, pero al tercer día se nos permitió libertad para comunicarnos con nuestras familias.
            Pero yo carezco de una familia
            ¿Y Ámbar? Ella nunca sería mi familia, me sentía culpable de lo sucedido a su hermano
            ¿Culpable por que? Solo fue un accidente extraño, muchos mas fallecían en la guerra ¿acaso sus compañeros eran culpables por sus muertes?
            Pero esta no fue una muerte en la guerra, solo era una simple misión de entrenamiento.