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martes, 17 de noviembre de 2015

23. La mas hermosa



Durante el entrenamiento para la sección de SAT hube compartir clases con el hermano de Ámbar, quien ostentaba ya el título de oficial de naves en especialidad de submarinas. No pensé que accedería a postergar su anhelo por ser tripulante de elevadoras, pero él, a diferencia mía, debía responder ante su familia, su hermano mayor que ya era oficial de grado mayo y sería mal visto que su hermanito pequeño no se sacrificara siendo tripulante de estas naves de superficie o submarinas, tan miradas en menos ante la invasión de las tecnológicamente modernas (y hermosas) elevadoras suborbitales.
            Ámbar había crecido y de hecho medía 10 cm. mas de mí y tenía novia, si porque toda chica debe tener un novio o novia en su caso. No sé por qué razón como si en su familia me acusaran de haber sido el causante de algo malo contra ella, pero ¿qué culpa tengo de que mi destino no haya sido con esa bella y delgada Ámbar? Yo tengo mi amor y jamás sucedió nada con Ámbar ¿por qué entonces me culparían a mí de algo? Si ella ahora estaba con una chica es que simplemente a esa edad aun no se es estable en las relaciones sentimentales, y elecciones sexuales.
Pero no era mi culpa.
            Mystysiva cuando lo supo se alegró. Reía a carcajadas y ahí me dí cuenta de algo: ODIABA a esa gente, por ello preferí no contarle que su hermano era compañero mío en las clases sobre tecnología SAT, pero el muy ingenuo aun no comprendía que ella TODO lo sabía de mí.
            –Así que a la trusssasss 1 gustarlesss las mismasss ¿ves Xxxxxxxsss? Esa no era para usted –y lo decía con un indisimulado desprecio.
            –Así será, pero ella es una linda persona y tú debes aprender a respetar –mi tono era desagradable.
            –A ver ¿qué insinúas? ¿que soy una miserable, una malvada bruja despreciativa? –ella era astuta y ahora se victimizaba.
            ­–Amorsss tuss debes a mísss ser lo que eresss y yo ser tuyasss por siempresss ¿acaso no amarmesss como yo adorartesss? –si Uds. escucharan su hermosa voz al pronunciar sus frases se estremecerían de emoción.
            –Mmm ¿tienes razón Mystysiva.
            –Rummm, rummm, rummm –ese sonido y besos suyos eran un elixir de vida y me olvidaba de cualquier advertencia que tuviera de ella.
            –Dime amor ¿alguna novedad en tus clase? –parece que sabía que necesitaba una compañera para una recepción.
            –Debo ir a esa estúpida fiesta y necesito una compañera, si no allá encontraré una, pero no soy atractivo por mi baja estatura.
            –Amor estoy lista, dime el día –parecía ser mi esposa.
            –Pero no creo sea conveniente seas tú acuérdate eres casada.
            En esa época como estaba algo mayor empezaba a abrigar la malvada idea de que ella se separara de su esposo.
            –¿Y crees eso importa? ¡Para nada! Te lo aseguro.
            –Entonces sería el viernes a las 20.

            Alcanzo a recordar aquella recepción de profesores, oficiales y estudiantes; debíamos llevar una pareja o si no allá encontraríamos una.
            Yo iba con Mystysiva. Vestía un vestido de época, es que además ella demostraba un excelente buen gusto, diríase  que era su propia diseñadora. Estaba muy linda con su hermosa mirada ¡esos ojos! ¡Esos lindos ojos insinuantes! maléficos y dominantes. Sentía algo de vergüenza al tener de compañera a una hermosa mujer, y empecé a notar que me miraban diferente. Ella estaba cambiando su fisonomía, no era esa apariencia de hermosa lolita quinceañera, ahora era una bella, joven mujer de la edad de los veinte, esa época en que las mujeres son muy bonitas, pero tontas emocionalmente.
            Al verla algunos de los presentes conversaban:
            –Cómo conseguiría este enano esa tremenda mujer –algún admirador anónimo de ella.
            –Se ve que la estúpida está enamorada de él –otro miserable.
            –Mira, ahí llegar el Andrés y su hermanasss Milashka y Ámbarsss.
            –Qué elegantesss y suavesss es Ámbar –mientras suspiraba imaginando que fuera su compañera.
            –Síp, pero a ella gustarlesss mismasss.
            –¿Trussaaa? ¡Terriblesss!


            NOTAS.
                        1  trussa es una palabra despectiva para referirse a una persona de inclinación lésbica.


Mi 17 Sept. a 12 horas UTC.

martes, 27 de octubre de 2015

22. Arriba en el aire está mi vida



            Aquella mañana ingresé a la sección administrativa para evaluar mi solicitud ya que no me aceptaron como tripulante de elevadoras en las diversas ramas de la milicia, así que intenté nuevamente por si ahora me aprobaban, pero mi baja estatura era mi debilidad.
            –Veamos cadete, usted insiste en ser tripulante de elevadoras.
            –Quiero ser artillero o mecánico en una elevadora, o lo que sea.
            –Ya veo, usted anhela volar en las elevadoras -con una sonrisa de aquel que es tripulante de estas naves y que sabe que a los jóvenes nos fascinaban esas funciones.
            –Sí señor, son el futuro.
            –Pero usted debe comprender que físicamente, bueno, no estoy diciendo que su baja estatura le impida ser destinado a una elevadora -muy cordial, pero torpemente trataba de justificar que en la milicia y mas aun los "privilegiados" tripulantes de elevadoras detestan a la gente baja-, pero debe tener otras aptitudes como una muy buena salud y ya que usted sufrió asma, entonces puede ser mas apropiado que se prepare un par de años mas en entrenamientos diferenciales ya que. . . .
            Y el blá, blá, blá continuaba con este individuo.
            “¡Solo es basura! ¡Estoy harto de tantas objeciones de miserables babosos como ustedes que no me dejan ser tripulante de una elevadora!” –así con ese pensamiento me sentía en esta burocrática oficina.
            –Además en esas naves su rango será de sargento o cabo, mientras que en administraciones, comunicaciones, inteligencia, SAT sería oficial, posee muy buenas calificaciones para ello.
            –Sé todo eso, pero aun así pido ingresar como aspirante a tripulación de elevadoras.
            –¿Está seguro de eso?
            –Sí señor, me gustan las naves aéreas.
            –¿Sabe mi amigo? Le daré dos meses mas de descanso si decide por la marina ¿qué le parece? Y con su capacidad seguro aprueba el curso de oficiales, estoy seguro.
            –Ya estoy decidido señor y quiero la elevadoras y mi bajo rango.
            –Muy bien, entonces será destinado a entrenamiento para personal de esas naves y solo tendrá un mes descansando ¡Ah!, pero será aspirante en la sección de la marina. Lo cupos en el Ejército y el arma aérea ya no quedan.
            –¿La marina?
            –Si cadete, en la marina con las nuevas naves que están siendo construidas para ellos.
            –Gracias señor  –estoy feliz, sí me sentía.
            Si hubiera tenido mas edad habría dudado de esta "oferta" como tripulante de esas naves porque aquellas épocas la marina carecía de gente como tripulación para las naves de superficie y submarinas, ya que la mayor parte del personal lo absorbía la infantería de marina y el personal adjunto a ellos, así que una forma "ingeniosa" de traer personal era esta tentadora oferta de prepararte para tripular una elevadora, pero posteriormente te destinaban a las otras naves. Y eso sucedió en mi caso, pero además no imaginaba que detrás de esta destinación estaba ella, mi grande amor que odiaba fuera tripulante de cualquier nave aérea de alto vuelo.
            Debido al incidente de ella con Milashka no volví a recibir comunicación con nadie de esa familia, alguien me dijo que a Ámbar le habían prohibido invitarme a cualquier lugar o evento, no querían nada conmigo.
            En esos días ya me pagaban un sueldo en créditos que para un soltero era un milagro, imaginad que de ser un pobre mantenido por mis abuelos y después terminar en un clínica pagada por el Estado, al mes de egresar como cadete de instrucción primaria ya me pagaban como si fuera un soldado activo. Pero estos métodos eran necesarios para atraer a mas jóvenes (y no tan jóvenes) y mantenerlos con la moral bien puesta en la guerra y su futuro económico claro está. Por ello arrendé por primera vez en mi vida una pequeña casa solo ya que no me acostumbraba a vivir en hostales, hoteles o lugares menos privados. Era antigua, talvez unos 70 años. Incluso esta casa carecía muchos adelantos. El acceso a la red aun usaba cable ¡UN VIEJO CABLE de fibra óptica! Dos pisos, un baño, cocina, estar abajo y una sola habitación arriba. No sé porqué estas casas antiguas me atraían tanto, mas que la modernas.
            Un día hice un viaje al Norte a ver a mi antigua amiga Berny (alias Teendi) ya que a ella le había entregado unos maceteros que contenían unas plantitas que cuidaba junto a mis abuelos. Ya no me quedaban cosas de ellos porque aquel sinvergüenza tío extrajo de casa de mis abuelos todo lo que pudo y lo vendió. Ni siquiera recuerdos personales me dejó. Parecía que lo hizo adrede él y su perra mujer. Pero esta amiga dejó hacía meses de comunicarse y en la casa que habitara otra gente vivía. Pero al menos traje 2 maceteros que instalé en mi nueva vivienda.
            ¿Y qué importan unos estúpidos maceteros con plantas? Que me traen recuerdos de mis abuelos y mis padres, porque uno de ellos fue plantado por mis progenitores, a quienes no conocí.
            Esa misma noche recibí la imprevista visita de Mystysiva y me extrañó porque la esperaba semana siguiente.
–¡Xxxxxx qué hicisteis!
–¿Hacer qué?
–Te habían destinado como oficial ¡y tú decidisteis elegir un rango de soldado!
–Pero Mysty: ¡es una nave elevadora! ¿no entiendes lo mucho que me gustan esas máquinas?
–¡No me agrada eso! Además ellos siempre están en el extranjero.
–Y ¿cómo sabes lo que elegí? Aun no te lo he dicho.
–Todo lo sé amor mío -mientras esa mirada fija y que me producía miedo me auscultaba mis emociones.
            Como otras veces para evitar discutir con ella empecé a besarla y acariciarle sus partes íntimas, en esto fui un experto, pero noté su frialdad, ella no quería sexo en esos momentos.
            Me tendí a su lado y ella callada, noté que empezaba a caer lágrimas de su ojos. Era muy extraño esto porque Mystysiva no era de llorar, si ella quería algo de mí solo me lo imponía y yo obedecía como un cordero.
–¿Por qué te gustan tanto esas naves? No sería mejor que fueras de esas secciones donde serás oficial en vez de un rango inferior.
            No contestaba, pero besaba sus lágrimas.
–¿Amor no te gustaría la política? Sabes que como oficial podrías llegar mas lejos, en diez años podrías ser incluso coronel o esos rangos que se usan, ¿te gustaría Amor mío?
            Nuevamente ella auscultaba mi corazón, mi mente, emociones, mis ocultos sentimientos.
–Si fuera oficial igual podrían enviarme a zona de guerra y ya vez cono mueren mas en las campañas por tierra que siendo tripulantes de elevadoras.
–No mi amor, estoy segurísima que nada te pasará en tierra  ni en el agua, pero si vas en el aire. . .
–¿Y por qué habría sucederme algo en el aire? A ver dímelo tú la sabia.
–Ahí mi santo Patricio no podría ayudarte.
–Ha, ha,haaa, Mystysivitassss y tu santitoossss.
–No te burles Amor, ya debes intuir que sin mi quizás dónde estarías.
            Aquí mi risa acabó y entendí una realidad: ella era mi razón de vivir.
–¡Pero Mystysiva a mí me fascinan las elevadoras! ¿cómo no puedes entender esto?
-¡No, no entiendo, no entiendo esos pensamientos estúpidos tuyos! ¿Aceptar un rango bajo solo por el gusto de ser tripulante en una de esas naves aéreas?
            Al darse cuenta de mi obstinación calló. Se quedó mirándome fijamente con esa deliciosa, pero aterradora mirada, como si sus ojos fueran solo una ventana para otro ser dentro de ella.
–Siempre te gustó el aire, siempre el aire, nunca la tierra -con un ademán inquisitivo y aquella voz algo diferente.
–¿Que dices Mysty? -mientras la miraba fijamente y mi ojos se estremecían al ver esa mirada terriblemente fuerte, pero hermosa.
–¿Qué me dices Mysty, amor mío?
–Que te ha gustado siempre el aire mas que la tierra.
            Hizo una larga pausa y agregó:
–Nosotros debemos vivir sobre la tierra, ese es nuestro destino, no el aire -como si hubiera sido descubierta en algo.
–Sip, pero así nací con ese gusto por las alturas.
–¡NO, NO nacisteis así! ¿No entiendes? Pero es hora de cambiar Xxxxxxx
–Nopesss Mystysivitasss.
–Es que tu debesss evitar el airesss.
–¿Por qué?
–¡Porque ese gusto por las alturas te destruyó!
–Destruirme ¿de qué hablas? Tú siempre con esos enigmas esotéricos Mystysivitasss.
            Ahora me colgaba tiernamente los brazos al cuello y como si hubiera sido su hijo me abrazaba:
–Es que tú en otras vidas fuisteis otra persona
–Sí, sí ya me has dicho esas leseras (estupideces) ¡Cuánta credulidad en eso!

            Mientras conversaba de repente miradas de reojo hacia mí, como enojada de que no me diera cuenta de algo ¿de qué? ¿De sus desvaríos esotéricos sobre supuestas vidas pasadas? ¿Y dónde descubrió eso? ¿Estudiando el tarot?
            Así en mi inocente mente pensaba que ella era una ilusa, pero lamentablemente su conocimiento no provenía del tarot, mas bien de algo muy adentro suyo, ese espíritu que albergó desde su nacimiento.       
            Fui preparado durante otro año para sección de artillería, electrónica en una nave elevadora, pero lamentablemente el destino me fue adverso y al terminar mi entrenamiento terminé destinado a otro año para mas entrenamiento en logística, pero egresé con un rango de oficial, aunque  en tierra, en secciones de avituallamiento, control de SAT (esto me agradaba), es decir aquello que Mystysiva quería. Tenerme en casa. A reguardo del malvado “exterior”.
            Al final pensaba que ella habría tenido que ver con esas destinaciones lejos de aquellas naves aéreas de alta cota que tanto anhelaba tripular.
Pero no aceptaba esa idea.
¡NACÍ PARA TRIPULAR UNA DE ESAS NAVES!
¡SOY DUEÑO DE MI DESTINO!
Pero el destino era quien me controlaba.