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sábado, 16 de junio de 2018

35. Alma infiel

            No sé que sucedía conmigo, pero esta víbora de Tabri me gustaba, desde que la vi sentí una atracción puramente física, carnal, talvez porque parecía mas hot que su hermana, me gustaban sus ojos ¿o sería porque a diferencia de Mystysiva ella era una mujer normal?
            ¡Pero qué estupideces digo! si Mystysiva es una mujer normal ¿o no? ¿Acaso he estado enceguecido y ella no es esa hermosa, anhelante, idealizable mujer que ese enamoró de mí y de la cual soy su exclavo sentimental?
            Solo son sandeces de mi mente agotada por estas responsabilidades en mi trabajo.
            Pero estas emociones por Sabrina me era algo extraño, me sentía como si fuera un impío al pensar en ella; comencé a sentir que la deseaba y cogería con ella, aunque sería traicionar a su hermana, mi ÚNICA, mi tesoro de la vida.
            ¡Sí Mystysiva es mi todo! pero lamentablemente la naturaleza de las emociones románticas y sexuales me era mas fuerte y ante el atractivo del ser de su coqueta hermana no me negué.
            Un día llegué a casa, se suponía que ella estaría en la capital, pero estaba en mi cocina y a la hora de la cena había preparado la mesa con cubiertos y todo eso para servir una sabrosa cena.

—¿Y esto? ¡Oye! ni siquiera tu hermana me prepara una cena,
—¿NO y que hacen? –al preguntármelo se intuye una sonrisa irónica.
—Solo pedimos comida lista, ella no cocina.
—Es que yo si lo hago porque me gusta. A propósito de Mysty, aquí te traigo una holografías para ti y en una hora mas espera que te conectes con ella, necesita conversar contigo ¿te parece bien?
—Por supuesto —me alegré y ella se estremeció al notar que me emocionaba conectarme con mi amor.
            El volver a conversar con mi única fue emocionante, estuvimos tres horas uniéndonos a la distancia de una holografía, incluso hicimos el amor así, pero claro no es lo mismo que en persona. Mientras Tabri en su habitación intentando escuchar todo lo que hablábamos y percibían nuestros sentidos del placer vía red.
            Así esos días transcurrían conectándome con mi amada día por medio, pero Tabri era la que estaba al lado mío y mientras concurría a mi trabajo, llegaba los fines de semana y esta era la que me preparaba unas ricas cenas que solo disfrutara en mi casa con mis abuelos.
            Fue un día que llegué antes, eso 3 de la tarde, ya que otro encargado se hacía cargo del aeródromo. Ella aun no comenzaba a preparar la cena y por  mi parte estaba interesado en unas clases de idioma mandarín.
            —Hola, ahora comenzaré a prepararte este rica cena.
            —No te preocupes Tabri bonita, solo llegué antes.
            Me fui a mi aposento, pero mientras Tabri cocinaba, comenzó a cantar y me impresionó su timbre de voz hermoso.
            Fui a la cocina y allí estaba, solo vestía un short y una sudadera, estaba sin sostenes. Mientras se movía de un lugar a otro con agilidad de gacela.
            No sé qué me pasó, pero se veía muy tentadora, deliciosa, era una diosa de la lujuria, mi mente imaginaba a Mystysiva, pero no era ella. En un momento algo se le cayó y al agacharse para recoger aquello, quedó al descubierto su hermosa piel tostada, sus pechos colgaban lindos y mi mente dejó de pensar en Mystysiva y solo pensaba y sentía a Tabri.
            Me retiré a mi pieza, pero no dejaba mi mente y mi fantasía sexual de pensar en Tabri.
            Fui a espiarla y ahora estaba preparando con harina una masa para un pastel. A ella le gustaba esto de cocinar. El verla ahí manoseando la masa al calor del fogón y con ese cuerpo de diosa de la lujuria mis hormonas me hicieron olvidar a mi verdadero amor.
            No podía mas y puse mis manos sobre ella, pero esta en vez de rechazarme, darme una cachetada, decirme: “¡Cómo te atreves a manosear a la hermana de tu amante!”, solo atinó a decirme:
            —XXXXXX cógeme, por favor cógeme fuerte, aquí encima de la masa.
            Mientras inclinaba hacia atrás esas hermosas y contundentes nalgas que chocaban con mi herramienta sagrada. Esta ya no podía mas del ardor y mis manos fueron a liberarla, pero ella era mas rápida para retirarme mi ropa y ahí nos desatamos en la lujuria
            Cogimos toda aquella tarde y en la noche ya estábamos durmiendo las horas descanso ante el exceso sexual de hacerlo ambos por primera vez. No sé que pasaba por mí, pero había jurado JAMÁS serle infiel a mi amor. . . ahora había fallado.
            No solo aduzco en mi defensa que la raza mala a la que pertenezco lleva en mis genes la promiscuidad sexual.
            En la noche me desperté y noté que estaba despierta.
—Tabri te acuerdas cuando nos conocimos, cuando les llevé a Mystysiva.
—Te equivocas, te conocí antes, cuando Mysty me contaba acerca de ti, además un día revisé sus holografías contigo y por ello sabía quién eras cuando aparecisteis con ella.
—O sea conoces mas de nuestra relación que los demás en tu familia.
—Si mucho mas, tanto que quiero darte un consejo.
—Un consejo, acerca de qué Tabri
—Aléjate de Mystysiva, ella no es para ti, no es para tus características, necesitas otra que se enamore realmente de ti, ella no lo será nunca ¡JAMÁS!
—¡Qué me dices!
            Mi semblante cambia, esperaba me dijera “Realmente tú eres la mejor elección de ella y hacen linda pareja”, pero me sale con esto ¡ella la víbora que engaña a su hermana acostándose con su amante! ¡Qué mujer tan inmoral!
—Te lo digo porque realmente quisiera que no sufrieras, pero entiendo que estás tan enamorado de ella, pero créeme ella no es para ti. . . mi hermana es hermosa mujer, pero no te ama con el amor sano, normal que una mujer debe querer a una pareja para formar una unión de pareja.
            Ahora comenzaba a fastidiarme su presencia, quería creer que esa era la verdadera razón de esta ridícula advertencia: evitar que la relación con Mystysiva deviniera en una separación de esta con su esposo y a así yo me viera obligado a casarme con Tabri ya que siempre querría vivir cerca de Mystysiva.
            ¡No, No y no Xxxxxxxx! Te lo digo por tu salud emocional y física: ella no es para ti y por favor no creas que soy mala y traiciono a mi hermana, pero es la verdad y quiero evitarte sufrimientos.
—¿Sabes? creo que debo prepararme para partir al trabajo.
—Tú no trabajas este día.
—Pero creo que sí, ya sabes que estos días los usamos para conocer mas detalles de nuestra destinación al exterior. Quiero aprender mandarín.
            Luego de media hora estaba listo y ella quedó ahí fumando ese nuevo tabaco con aroma a flores y sin nicotina.
— Así que te dejo la casa para ti.
—Por favor piensa, piensa bien. Sé que estás enamorado, pero si supieras la verdad.
—La única verdad es que te intereso y quieres separarme de Mysty.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

34. Pero aquellas cajas extrañas



            En aquellos años aun existía diferenciación entre las diversas armas militares y cada soldado debía lealtad a la que pertenecía; solo la instrucción primaria era común a todos (como fue mi caso en el campamento  primero) así que mi arma era la marina, algo elitista, pero con mayor capacidad de entendimiento intelectual, a diferencia del ejército. La fuerza aérea (encargada de tripular las mas impresionantes elevadoras) solo se dedicaba a los asuntos técnicos, no había gente capaz de presentar debate sociopolítico.
            Se presentaron tres oficiales del ejército con sus exigencias acerca de prioridades en el uso del pequeño aeródromo, pero el administrador se negó a sus requerimientos debido a no cumplir con varios requisitos de ley, pero los tres hicieron ostentación de sus altos cargos, ante lo que la adminsitración se negó, pero el mismo día volvieron y el jefe recibió una orden del gobierno para someter la decisión a los tres. Él se negó y hubo de ser retirado; ellos eran mas fuertes. Eran prepotentes, burlistas, por eso comenzó a desagradarme esa gente. Además recordaba que aquellos miserables compañeros aduladores del capi-capo habían elegido esta sección militar, él mismo pertenecía a aquella alma mater, así que imaginarán que mas adelante fue mayor el desagrado hacia el Ejército.
            Una pequeña elevadora tripulada por el ejército de tierra transportaba una cajas rectangulares de unos 2 mt por 70 y 70 cm de ancho y alto, eran ovaladas salvo en su parte baja, mimetizadas como componentes electrónicos. Pesaban cada una aproximadeamente 90 a 120 kilos. Éramos jóvenes en aquellos años, sin experiencia y les dejamos usar el aeródromo.
            Otras cajas provenían de barcos, que las depositaban en los puertos y desde ahí a este lugar.
            El jefe, un veterano con piernas artificiales, controlaba ahora el aeródromo, al cual adyacentemente le estaban construyendo los receptáculos destinados a recibir las transportes elevadores grandes. Pero ahora solo naves aéreas de las "antiguas" aparcaban.
            Algunos pesados helicópteros llegaban con estas cajas y las dejaban para retirarlas otros tipos de aspecto violento y brutal. Ingresaba en monorieles de la carretera subterránea y se perdían en direcciones hacia el norte, el este y el sur. llegamos a contar unas 700 cajas extrañas.
            Un día que no estaba sucedió algo. Según me contaron, una de las cajas, ubicada en un bloque alto, cayó al suelo, parecía como si tuviera vida, empezó a moverse y con el impacto desde algunos metros, está se rompió. Los que estaban ahí vieron algo inaudito: un ser humano estaba adentro de una especie de huevo protector y al ver sus ojos, parecía pedir ayuda, asi que los funcionarios de esa sección se apresuraron a llamar a enfermeros y otras personas, pero el prepotente equipo del Ejército acalló a todos. Tomaron la esfera en que estaba el tipo y lo metieron en otra caja similar, que estaba vacía. Luego esta fue sellada y junto a otras enviadas en carros de tren.
            Nada dijimos, debíamos callar. Como había guerra no debíamos dar parte de esto porque favorecería al "enemigo".
            Este asunto duró menos de una semana y después se marcharon, no llegaban mas cajas "electrónicas" y nos desentendimos, pero ya comenzaban a correr rumores, cosas extrañas sucedían, grupos "especiales" se creaban para traer cosas desde las zonas ocupadas; intuíamos que algo muy malo se estaba perpetrando por parte de nuestra Alianza contra el enemigo.
            Estuve varios meses en este pequeño aeropuerto, un aeródromo y cuando ellos terminaron, además de felicitarnos (seguramente por cerrar el pico) recibí tiempo después el encargo de ser el administrador ¡Sí! yo mismo acababa de ser el jefe de este lugar.
            Aprendí a dirigirlo muy bien. Sentía que tenía el poder en mis manos para guiar mi destino.
            Pero Mystysiva me recordaba que nuestros destinos estaban escritos antes de nacer.

domingo, 15 de octubre de 2017

33. Tabri ha llegado



            Un día conversaba con alguien y me advirtió que me buscaban, pero no di mayor importancia.
            Estaba en el aeródromo donde trabajaba trece días en dos semanas y mi hológrafo me mostraba a su hermana mayor ahora esperándome para charlar. Durante un descanso fuimos al comedor a conversar.
—Vengo a contarte cómo está Mysty, tu amada. Ella solo ha tenido una descompensación, pero está bien. Además me encargó de entregarte este mensaje —mientras me pasaba el dispositivo con la holografía que me enviaba—y me dice que por favor no vayas a verla porque ahora ha llegado su marido.
—Está bien, pero necesito saber de ella é iré a verla en diez días mas.
—Espera ¿adónde crees irás?
—Voy a ir a verla.
—¡No! su esposo ha llegado, está con ella, imagínate el pobre dos meses sin verla ¡cómo estarán acurrucados ambos todo el día! — esta hermana era una verdadera arpía e inmediatamente cambia el asunto de la conversa— pero yo te tendré al tanto de cómo le va ¿te parece bien?
            No sabía qué contestar y asentí a su idea.
            Luego de conversar sobre otros asuntos intrascendentes comienza a explicarme planes suyos acerca de habitar en esta zona.
—Dime ¿me puedes acompañar?
—Acompañar ¿para qué?
—Bueno, porque espero radicarme por esta zona, sabes soy periodista y hago trabajo de reportear lugares diversos, tan abandonados ahora que solo se habla de las zonas del exterior.
—Si ya sé tu trabajo, pero cómo puedo ayudarte si solo vivo en este lugar momentáneamente.
—Pero sí podrás ayudarme. . . mira tu casa es espaciosa y me cuentan que solo pasas en ella un día cada dos semanas ¿verdad? quisiera habitarla.
—¿Tú vivir en mi casa? Ni mi amor del espíritu vive aquí todos los días ¿y tú?
            Como advirtió una especie de advertencia moral sobre su comportamiento tan resueltamente provocador, este espécimen de astucia calculada sabía captar las sensibilidades (y debilidades) del carácter ajeno:
—Por favor recuerda que soy la hermana de tu amor y así estarás siendo informado en todo momento de lo que suceda con ella, especialmente en su vida con su esposo, acuérdate que ellos viven en nuestra casa familiar.
            ¡Qué mujer tan astuta! Ya sabía ella que le pondría reparos e inmediatamente se aprovecha de mi necesidad imperiosa de saber, conocer cada detalle de la existencia de mi única mujer, la cual constantemente cuando desaparecía no estaba informado de cómo era su vida, ya que no conocía a gente cercana a ellos, lo que causaba estragos en mi mente al solo pensar que esa mujer, mi diosa, vivía con su marido ¿sería infeliz con él como aseguraba ó sería una mentira y tal vez solo deseaba dejar contento al amante y así gozar plenamente su relación sin dejar dudas? Pero eso significaría que ella era una farsante y yo un estúpido.
            Tales pensamientos venían a mi mente muy a menudo a medida que iba creciendo y otras personas me advertían de que esta relación no sería de final feliz para mí.
Recuerdo esas advertencias:
—Mira cadete —me decía Milashka— tú eres muy joven para tener de amante una mujer casada.
—Si pero ella es mas joven que yo.
—Eso es relativo porque tú mente aun es joven y la de ella es mas madura y te ha engatusado ¿entiendes eso?
—Eso lo dices para apartarme de ella y comience a relacionarme con tu hermana —enojado estaba.
—Si, tienes razón en eso, pero además es que ella no te conviene.
            No contesté ante esas advertencias que me parecían estúpidas y repliqué con ironía:
—¿Acaso olvidas que tu mismo hermano mayor está casado con dos mujeres y además tiene una amante?
—Si, no lo olvido, pero en tu caso es diferente porque tú no eres quien manda, es ella, ella la dominadora, una extraña mujer que te usará quizás para qué.
—Esas solo son ideas tuyas y de tu abuela, esa anciana demente que dice que mi linda Mystysiva tiene un alma poseída por el demonio. Ella es normal y solo somos dos seres que nos amamos ¡Qué no entiendes eso acaso! El amor es puro, es limpio, es santo, además es común que un hombre soltero tenga una compañera.
—Una compañera de otro hombre y de la cual no sabes casi nada ¿verdad cadete Xxxxxxxx?
            Por ello mi mente estaba constantemente necesitada de conocer mas de Mystysiva, saber cada día qué hacía, con quién se juntaba, quiénes eran los seres que disfrutaban su compañía y ahora al tener a su hermana viviendo conmigo me permitiría conocer mas de mi linda mujer, anhelaba saber mas de ella.
—Tienes razón Tabri, la casa tiene dos habitaciones, con sus piezas auxiliares y compartirías conmigo los créditos a pagar por el alquiler ¿verdad?
—Sí Xxxxxxxx, los compartiré contigo mientras vivamos ahí.
            Al responder ante esa propuesta económica me extrañó el tono tan efusivo con que afirmaba eso de “compartir”.
—¡Ah! Pero además tengo unas plantas, espero que las cuides, mira que cuando tenga mi casa propia las plantaré para que descansen.
—Tus plantas las cuidaré siempre, no te preocupes.
            La verdad es que soy muy ingenuo para estos asuntos de presentir los pensamientos, actitudes ajenos y solo pensé: qué bueno tenerla cerca porque ahora sabre cómo es mi amor Mystysiva, conoceré de primera mano sus idas y venidas y trataré de dilucidar esa cosas desconocidas de su vida que siempre he notado me oculta.

viernes, 28 de octubre de 2016

32. Zarzas en el camino



            Cuando llegué a casa estaba Mystysiva esperándome, se le notaba alicaída, pero no le dí mayor importancia.
            Como hacia un mes no cogía con ella, comenzamos a hacerlo, pero en un momento comencé a sentir que jadeaba, pero no por el juego sexual, inmediatamente pregunté qué le sucedía, pero solo dijo era jaqueca, algo que no creí, así que después de un largo rato convenciéndola me apresuré a llevarla al servicio salud, pero ella porfió conmigo para que la llevara a la capital donde se hospedaba. Así que debí pedir permiso y cogí el pequeño elevador suyo; ahora había aprendido a manejar estas naves, aunque solo me elevaba a una baja altura, no superaba los 5 metros, la distancia mínima que se exigía de elevación. En el viaje ella absorbió un compuesto favorable (esto era en base de yerbas alucinógenas mezcladas con ADN propio).
            Mientras se dormía a mi lado, comencé a experimentar una extraña sensación, talvez porque era el viaje mas largo que efectuaba como conductor de una elevadora, a baja altitud por supuesto, ya que estas destinadas a los particulares no se superaban los 50 metros. En un momento Mystysiva comenzó a balbucear algunas incoherencias, talvez propias de aquellas personas que gustan practicar el esoterismo, las invocaciones a supuestos espíritus, a las deidades ocultas y todo eso. Al mirarla sus ojos mostraban que hablaba dormida. Intenté moverla para despertarla, pero no se despertó sino que sus labios hablaban aunque sus ojos cerrados, como supuse que la medicina ingerida había sido excesiva, la dejé balbucear esas incoherencias, aunque comenzó a referirse a hechos de mi vida, sobre todo cuando aun era pequeño y que solo en familia conocíamos.
            "Xxxxxxxx cuidado con esos vehículos, pueden atropellarte ¡No corras en la calle!"
            Mientras un coche blanco arremetía a toda velocidad  y me quedé estupefacto sin capacidad de moverme, solo un segundo mas y moriría atropellado por aquel armatoste de cuatro ruedas, pero una mano salvadora me lanzó fuera y sobreviví.
            "¡Adentro todos, algo sucede afuera!". Era mi abuela que pensaba un relámpago impactaría cerca, pero el haberme retirado rápidamente hacia la casa, mientras momentos después un rayo descargó su poderosa energía eléctrica calórica contra el pequeño banco en el cual estaba sentado momentos antes. Sucedió cuando cumplía un año.
            "Oye Xxxxxxxx, no debes temer esconderte, porque un día deberás salir, te lo dicen tus abuelos y por favor no consumas tanto azúcar”.
            “¿Recuerdas a esa niña mayor que se encargaba de cuidarte cuando tenías dos años? tus abuelos te llevaron a la capital un verano durante dos meses. Ella falleció un año mas tarde, pero no fue un accidente, era su destino, soy yo, soy ella y he vuelto para cuidarte de nuevo como cuando fuimos felices allá en la tierra de Summer”.
            Aquí comencé a detener el vehículo y lo bajé a una zona de aparcamiento, miré a mi amor y la moví para despertarla, abrió sus ojos, sus hermosos ojos azules, gris claros o quizás de que color que aun no identifico. Como si estuviera en trance, pero lentamente comenzó a volver en sí.
            Noté que transpiraba muchísimo, le tomé la presión y noté que su corazón estaba algo acelerado, le pregunté si la llevaba inmediatamente a un servicio médico, pero ella me miró y con una hermosa, suave y complaciente sonrisa me advirtió que debía dejarla en casa, ahí ella se arreglaría.
            Años mas tarde entendí que aquellos momentos ella pensaba que moriría y debía estar con quien su corazón, su alma de ser humano sentía como gemelo.
            Partimos y finalmente llegué a su casa, ella sacó fuerzas y se sentó al mando del vehículo, pero no fue capaz siquiera para intentar levantar el carro, así que decidí exponerme y conduje este pequeño coche hasta el lugar donde vivía con sus padres y esposo.
            Mientras ella llamaba a su familia que la recibieran, ahora nuevamente mi mente volvía al presente y sentí esa sensación desagradable de tener que enfrentar un problema con gente desconocida.
            Al llegar nos estaban esperando un hermano suyo a quien solo conocía por holografías (y ellos a mí).
            Al principio pensaron que era un compañero suyo ya que Mystysiva estudiaba enfermería en un instituto, pero como al salir fue tan apresurado no alcancé a cambiarme y usaba mi uniforme de la marina.
            Inmediatamente entendieron quien era y noté su desprecio.
            "¿Así que este miserable es el que aparta a nuestra hermana de su flamante esposo?"
            Apareció una hermana mayor suya, de agradable aspecto. Pero felizmente lo que temía: encontrarme con su esposo, no se produjo ya que él estaba en el exterior.
            — Ella dice no sentirse bien y creo sería conveniente llevarla al servicio salud.
            —Sí, sí no se preocupe.
            Mientras la ayudaban a bajar del vehículo, en un momento ella sujetó mi mano y quiso darme un beso en los labios, pero la retiré, tenía tanto miedo de ellos y lo que dijeran.
            Ella entendió así que su mano apretó fuertemente la mía, en esos momentos tensos pensé que era nuestra despedida, sentí que ya no la tendría mas, no sé por qué elucubré este terrible pensamiento.
            ¡Mystysiva es mi ÚNICA, mi hermosa reina, mi baluarte de paz!
            ¿Por qué? No lo sé, solo sentía que me iba de ella ¿o ella de mí se alejaba?
            —Te sostendré y vamos al vehículo grande Mysty—era un familiar.
            Intercambiamos algunas palabras que no recuerdo debido a la tensión que sentía.
            Me quedé mirándolos como la transportaban. Raudamente partieron, iban todos, pero acá quedó su hermana mayor a cargo del pequeño elevador.
            Mientras me escudriñaba de una forma atroz, quise ocultar mi uniforme, quería que pensaran que solo era un "amigo" de un compañero de clases, pero era imposible.
            —Tú estudias con ella?
            —No, no, solo soy amigo de un compañero suyo.
            —¿Y cuál es el compañero de ella al cual tú conoces? los conozco a todos —era su hermana muy suspicaz.
            —Es que no nos conocemos tanto —la tensión dentro de mí iba en aumento.
            —Ya veo, ya veo —mientras hacia un gesto de sonreír ante la ridícula mentira ¡Nunca he sido bueno para mentir!
            —¿Qué edad tienes? eres muy joven para ser oficial.
            —Tengo 27 ya.
            —Vaya pareces mucho menor, de diez y seis o algo así.
            Me quedé callado mirando a lo lejos como los vehículos se perdían en el cielo.
            —Así que eres amigo de un compañero, mmm. . .
            La hermana me amenazaba con sus palabras y pensaba: “¿Acaso quieres que reconozca que soy el amante de tu hermana?”, así mis pensamientos internos.
            —Extraño porque nunca he sabido de un amigo de un compañero llamado "X.X.X.X.X.X.X.X X.X.X.X.X"
            —Es que soy muy nuevo. Espero ella esté bien atendida.
            —No te preocupes, ya le ha sucedido antes y se pondrá bien. Y dime ¿qué hacías con ella tan lejos?
            Ni siquiera la medicina de cocaine y ADN que usaba  para evitar el rubor facial y el asma evitaron que me pusiera colorado, lo que acentuaba mas mi nerviosismo y mi asma amenazaba aflorar; es que no sirvo para estos asuntos emocionales ante desconocidos.
            —Debo irme —mientras comenzaba mi andar hacia una avenida.
            —¿Pero te irás solo?
            —Si es que debo retirarme ahora.
            —Pero si vienes desde el Sur a mas de 500 kilómetros y te irás así como así "Xxxxxxxx"?
            Era terrible la situación, me sentí pillado, como si hubiera sido un delincuente ¿por qué? por estar con una mujer casada en una nupcias monógamas. Si hubiera sido en matrimonio polígamo no sería problemas, pero ella eligió el matrimonio unígamo y era mal visto que las personas que incursionaban sentimentalmente con parejas que estabas casadas bajo este estado marital fueran sus amantes. Era una cuestión de moral.
            —Me voy.
            —Espera, debes darme el activador del vehículo —indicándome hacia el pequeño elevador de Mystysiva ahora aparcado ahí.
            —Si aquí está.
            —Ven sube, yo te llevaré al terminal de buses o el de trenes, tú eliges.
            —Usaré el tren.
            No quise rechazar su oferta ¡me arrepentiría después!, pero sería ahondar en mi desatino así que subimos al elevador mientras ella muy ágilmente tomaba los mandos y ¡voilá! en un momento ya estábamos a diez metros de altura. Increíble que manejara tan bien, mejor que este servidor y mi amor Mystysiva.
            Cuando ya el vehículo estaba a una altura mayor, parecía que ella quería moverse muy despacio en estas carreteras aéreas.
            Una llamada de su madre le indicaba que Mystysiva ya estaba bien atendida en una clínica.
            —Cerró el transmisor y recomenzó su cháchara inspectiva irónica
            —Vaya que eres joven, cómo conocisteis a mi hermana, tus padres la conocen? A mi hermana siempre le gusta "lo oculto" —mientras efectuaba esas miradas insinuantes hacia mí.
            Trataba de balbucear respuestas, pero soy muy torpe para esto y notó mi intranquilidad que trataba de disimular mientras contemplaba el hermoso paisaje a estas alturas de 30 metros.
            De repente la pregunta terrible:
            —Así que tú eres el amante de Mystysiva ¿verdad?
            Me sentí desnudo ante este áspid, también bonita (incluso mas que mi amor), pero sin la chispa, esa mirada de mi dulce demonio astral.
            Callé, callé, callaba y ya estallaba de una mezcla de rabia por las impertinentes preguntas y vergüenza ¿respondo  o no?
            —No te preocupes, entiendo, son cosas "privadas", pero acuérdate que ella tiene pareja y eligió el matrimonio monógamo, entiendesss teniente Xxxxxxxxxssss?
            Aquí me desarmó porque la insinuación de la frase indicaba que Mystysiva le había contado todo de mí.
            ¡Cómo puede ser tan tonta de contarle cosas privadas de su amante a su hermana!
            ¡Qué pasa por la cabeza de estas personas que cuentan sus amores “privados” a otros, incluso a sus familiares!
            —Es que así es la vida.
            —Si así es la vida Xxxxxxsss, tú lo has dicho.
            Quise cambiar esta incómoda posición de gato mojado de espaldas ante la víbora.
            —Y dime tú estás casada o algo así, porque ella nunca habla de ustedes —esto era muy cierto ya que Mystysiva jamás contaba acerca de su familia.
            —Vaya, así que ella no te cuenta de nosotros.
            —No, es su vida privada.
            —¿Y la de su esposo te la cuenta? —otra vez el ataque— Es decir, perdona, trato de explicarme que a ella le gusta los misterios.
            —Nada, solo vivimos la relación y nada mas. Es nuestro mundo privado.
            —Si, ya entiendo.
            —¿Y tú vida sentimental Tabri como es? —trato de evitar me siga interrogando de mi relación con Mystysiva.
            —Soy soltera, ahora no tengo pareja, además espero tener una sola pareja, no me siento bien con varias —mientras me miraba de reojo en vez de poner atención al conducir esta elevadora pequeña.
            —Qué bueno eso que dices porque la diferenciación con tu hermana te hace ver linda y realmente ustedes son muy bonitas.
            Ante los halagos sobre su aspecto físico hacen que la víbora se relaje y cambie la conversa en temas menos personales. Además me gustaba físicamente. Con un hermosa cabellera lisa y castaña y unos coquetos ojos café, era de un carácter diferente, mas extravertido diría en esos momentos.
            Diez minutos mas tarde descendemos al lugar de embarque de trenes. Estaba atestado ese día, además aunque estaba este continente en estado de guerra, las fiestas no mermaban y los días de festejos comenzaban esa semana.
            Al abrir la carlinga del vehículo ella me despido de ella deseándole felices fiestas. Quise pedirle que me tuviera informado de mi amor, pero sería un exceso de confianza esto.
            —Adiós Tabri —creyendo que nunca mas la vería.
            —Hasta pronto, cuando nos veamos de nuevo Xxxxxxxx —mientras alargaba para darme un beso en la cara.
            No sé por qué razón me fascinó ese beso.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

31. A esperar mi destinación



            —¡Preparados todos! Próximamente deberán comenzar a trabajar en sus puestos de trabajo, recuerden que si se les acepta en el servicio exterior tendrán bonificaciones en sus créditos, salud gratis de por vida si hay cualquier accidente, una pensión muy buena, además puntajes para ingresar en cualquier otra actividad comercial.
           
            Estas palabras nos agradaban, significaba que iríamos a una guerra a cambio de un jugoso botín, esto era bueno, mientras nuestros  enemigos iban incluso obligados por sus poderosos, nosotros al menos moriríamos o sufriríamos por algo mas tangible que las mentiras de "honor”, “dignidad a la patria”, “servicio a nuestro país” y toda esa zalagarda de frases tontas acuñadas para que los ignorantes y las masas sintieran que eran ellos los que dirigían los destinos de sus naciones, pero al final todos sabemos que los verdaderos dueños de estas son otros, una minoría que tiene poder para usar y abusar del ignorante.
            Cumplí algunos meses mas y ya al llegar el verano por fin se terminaron todos los cursos, clases, manuales, instrucciones y demás de la preparación para ser un soldado; ahora con un rango de oficial en asuntos de tecnología y otros asuntos técnicos.
            En estos últimos meses comencé a alejarme de Mystysiva, además algo sucedía en la familia suya,  ya que extrañamente no me imponía esa ahora exacerbante obligación de estar lo mas posible con ella. Sabía sí muy bien donde y con quien estaba yo, eso ya era obvio, de alguna manera se encargaba de saber hasta detalles íntimos de mi diario vivir ¿cómo lo conocía todo? Pero tiempo mas tarde supe las respuestas a estas interrogantes.
            Aquel día en que nos licenciaron, no hubo mucha fiesta, es que no había tiempo para esto. Y la mitad del curso era enviado directamente a las zonas del exterior. Es que en las zonas mas conflictivas el control de nuestra alianza se estaba perdiendo porque los ciudadanos locales ahora combatían con armas las imposiciones de sus invasores, así que hubo crear ejércitos rápidamente y enviarlos tan apresuradamente que ni siquiera estaban bien entrenados para operar en el exterior.
            Felizmente no fui de esos y alcancé a estar dos años en el país trabajando en diversos lugares como una base naval hacia le norte, ingresé por segunda vez como tripulante de un submarino ¡ahora como profesional! ya no era un cadete. Pero debido a la falta de soldados incluso fui asistente durante una año de jefe un pequeño aeropuerto de naves aéreas.     Principalmente repostaban allí viejos transportes aun usados en aquellos años.        Algunos pilotos eran tan inexpertos que padecían algunos accidentes al aterrizar en estas estrechas pistas. Es que las máquinas de turbohélice aun se usaban profusamente. Sin haberlo esperado aquí  aprendí la capacidad de administración de una base y como el jefe hubo abandonar este puesto paran ser trasladado al exterior, quedé interinamente en el cargo por unos días, pero al final estuve un año en esta labor ¡increíble! no sabía que tenía capacidad para esto.
            Si alguien me hubiera conocido aquellos días en que vivía encerrado, escondido, aterrado en mi casa, sin conexión con la sociedad, jamás habría  pensado que era capaz de trabajar y efectuar labores mas complejas que solo estar revisando la red y pensando en ella, mi linda Mystysiva.
            Ahora sentía que incluso no sería necesario fuera a estudiar a la universidad ¿para qué? si ya tengo una profesión y bien remunerada ¡qué buenos créditos! y un futuro esplendor, pero. . .la vida no es color de rosas, es mas, se parece a las hierbas silvestres que ni siquiera permiten crezca el pasto verde y útil.
            Mystysiva, ahora estaba como mas fría, su esposo había sido enviado al exterior y ella decidió quedarse en casa, pero no sé por qué había cambiado ya que antes lo detestaba y por ella ojala se hubiera ido muy lejos. No la entendía. El tiempo de la edad me enseñó a entender.

miércoles, 22 de junio de 2016

30. Ella, la reina de mentiras



—Amorsss ¿me habéisss echado de menosss?
—¿Y tú que haces aquí? hace 2 meses sin responder mis llamadas.
—Espera amor mío, deja explicar, no te impacientes, todo tiene su explicación. Sé que tuviste aquel accidente, ¡pero créeme! estuve muy preocupada por ti, solo que debía estar con mi familia, con mis padres. . .
            Las mentiras en su boca eran desagradables, no sé por qué ahora ya mi sentimiento hacia ella algo frío estaba ¿o es que estoy creciendo y no me he dado cuenta?
            Es como si hubiera sido ayer cuando hurgaba en esa antigua red llamada Internet y que viera sus imágenes, pero ¡es que han transcurrido 7 años!
            Por momentos no me daba cuenta que el reloj de la vida estaba moviéndose muy rápido.
            Y ahora este demonio con hermosa figura humana tratando de usar la lógica para justificar su desagradable ausencia en mi vida.
—Sé que me molesté porque me sentí olvidada por ti y siento que prefieres tu trabajo a tu amor.
—¡Muy cierto! -le dije con una falsa fría indiferencia - ¿Sabes acaso que podría haber fallecido? Emerson murió.
Ella muy astutamente se acercó para cogerme bien fuerte y así hacerme olvidar los sucedido, pero traté de mantenerla alejada.
—No Mystysiva, nada de arrumacos sentimentales.
—Lo siento amorsss, pero así es la vidasss. . .quisiera sentir pena por él, pero tu sabes que no me cae bien esa gente.
—¿Y qué hubiera sucedido si hubiera sido yo el fallecido?
—¡Pero amor mío, tú no estás en peligro en el agua ni en tierra! Es el cielo tu elemento de peligro. Lo dicen mis runas astrológicas.
—¡Basta ya Mystysiva de estupideces!
—Pero mira amorsss -mientras me cogía mi cabeza para darme mordiscos en las orejas, costumbre esta que me agradaba mucho - ahora podremos empezar a pensar en nuestro futuro.
—¿Cuál futuro Mystysiva? No creo que tenga un futuro contigo. Recuerda que nunca serás mi compañera legal, solo seremos amantes y ni siquiera hijos tendré contigo. Si continúo a tu lado solo seré un niño que terminará sin haber dejado descendencia.
—Quién te enseñó esas cosas Xaxxxx -ahora su cara adquiría una fisonomía de seriedad, mis palabras la habían golpeado - Acaso esa camarada y su familia te envuelven en su moralina hipócrita.
—Y qué tiene que ver esa gente, además no tengo relación con ellos.
—Que bien amor míosss porque esa Milashkasiya sé que me tenía mala -mientras me abrazaba y daba esos besos mordiendo labios y orejas.
—Disculpa, pero tengo que irme Mystysiva, debo concurrir a la academia.
—Si, ya veo.
            Notó que ahora visto un uniforme diferente, era el que usaban los cadetes del último año que se preparaban a egresar.
—Amor, no debemos pelear nunca, jamás, tú y yop, solosss, nadie masss, solosss contra el mundo, pertenecemos a una sola familia.
—Es decir yop, porque tú tienes familia ¿o te olvidas de tu marido? -estaba enojado, muy molesto con ella, por primera vez sus besos, mimos, palabras no surtían efecto conmigo. Es que me recordaba lo que me dijeran: "con ella no dejarás descendencia", no sé por qué eso de la descendencia me resultaba algo importante, primera vez que cavilaba acerca de esto de la "descendencia" que se supone debemos heredar.

viernes, 13 de mayo de 2016

29. No a la maldad



            Cuando estaba en la isla una comunicación de Milashka, solo un signo de interrogación, nada mas, ambos entendíamos este código.
            Una semana mas tarde en una nave elevadora fuimos transferidos al continente, era mi quinto viaje en una de estas estando como cadete aun de instrucción y a pesar de los problemas me emocioné al estar dentro de esta impresionante nave. En 20 minutos estábamos en el continente
            Sentía miedo ante la reacción de su familia ¿qué sería de Mystysiva? aun no lograba comunicarme con ella, tanto tiempo sin avisarme. Otras ocasiones ella me advertía que estaría ausente por períodos largos, ahora nada.
            Al bajar de la nave los familiares esperaban a sus seres queridos ante el percance sufrido por estos.
            Miré y nadie conocido, me había acostumbrado a que Mystysiva pasaba a buscarme en estas circunstancias, pero no estaba, me encontraba solo.
            Caminaba con mi pequeño equipaje. El sol del mediodía ya ingresaba a la inmensa sala subterránea de este hangar de pasajeros.
—Señor Axxxx, espero esté bien.
            Al principio no supe quien era, pero luego de unos segundos me percato que es el hermano mayor de Emerson. Vestía de civil, no usaba el uniforme.
            A su lado estaba Milashka, ella sí uniformada. La sentí diferente, parecía algo fría, pálida. Impertérrita.
—Quisiera nos contara cómo fue el accidente. Quisiéramos mas datos.
—Sí, se los entregaré todos, incluso alcancé anotar lo que sucedió antes de olvidar los detalles.
—Así que usted anota datos de su vida.
—Si, lo hago desde que vivía encerrado. Por eso me resulta rápido dejar descritas mis vivencias.
—El fiscal nos esplica que la máquina ya estaba con problemas, pero estaba controlada y el viaje estaba asegurado, pero algo pasó y el submarino fue impulsado por una fuerza descomunal que golpeaba el casco precisamente del sector del motor, creen que fue una corriente submarina muy fuerte y anormal, ya que no se encontraron rastros de algún objeto que haya chocado con el casco exterior.
—Sí, Uds. sabe mas datos del fiscal; yo solo sé que todo fue rápido, muy tenso.
            Mientras extraía el documento que describía mis vivencias de aquellos momentos  notaba que Milashka no quería hablar de esto, esperaba que su hermano se satisficiera con los datos técnicos aportados por mí y luego que se fuera para conversarme de algo mas.
            Aquí están lo detalles —mientras le entregaba el pequeño disco en su mano. Bastaba que hubiese echo un traspaso del archivo, pero preferí usar algo mas solemne y entregué un disco.
—¿Nos acompaña a casa? —sentí que solo eran palabras de cortesía.
—Prefiero no ir, siento que no hice nada por su hermano, siento algo de culpabilidad.
—No se sienta así, cuando vaya al exterior verá cosas terribles, yo he perdido a 4 amigos ya y sé que no es mi culpa.
—Pero si iré a verlo al cementerio.
—Muy bien. Bueno, Milsahka se queda para conversar con usted.
            Mientras él se retira, Mila solo me miraba. No era la Milashka amiga, cercana, simpática conmigo que conociera. Ahora estaba distante, fría. Como si quisiera explicaciones.
—Cuéntame cómo fueron los últimos días de mi hermano.
—Bueno, fue . . .
            Comencé una larga cháchara contando lo que trataba de recordar, pero me dí cuenta que ella estaba como pensando en otro asunto, algo distraída y de repente una exclamación.
—Quisieras explicarme ¡por qué sucedió justo cuando tú estabas en ese submarino! Cuando apriteorn estaban tan felices ustedes.
—Si así es
—De qué conversaban allá .
—En verdad carecíamos tiempo para conversaciones privadas, solo de nuestros anhelos.
—¿Y conversaban de ella?
—De su novia sí, quería casarse, aun no la conocía.
—Y tú ¿le contabas de la tuya? —noté la indirecta hacia Mystysiva—de tu mujer, tu "Zarina Mystysiva" —sentí que me agredía, el tono irónico que usaba era para provocarme.
            Quería dijera: "¿A qué te refieres nombrando con ese tono irónico a mi gran amor, mi única, etcétera, etcétera". Pero me acordé lo conversado con su hermano momentos antes de que falleciera y no quise agredirla.
—Si, comentamos sobre su próximo matrimonio, Ámbar sería madrina de su novia.
—Sí, así es.
            De repente el silencio.
            Hacia la pista de despegue una elevadora llegaba, trayendo su cargamento de seres humanos ak akdi uestyri gente transitaba, me quedé petrificado viendo la nave, es que no hallaba qué decirle. Sentía su dolor, sentía que deseaba achacar a alguien del fallecimiento de su hermano, alguien debe ser el culpable a quien culpar, criticar agredir para desahogarte.
—Mi abuela no quería que él hiciera ese viaje en aquel submarino.
—Tu abuela dice que es clarividente y esas cosas que yo no creo.
—Si, tú no crees en nada. . . —se quedó esperando mi respuesta que no hubo.
—Solo crees en una cosa Xxxxxx, —ahora usando el diminutivo de mi nombre para cerciorarse que no me molestaría lo que ella diría— solo una creencia que no te llevará a ninguna parte.
—¿Y cuál es esa creencia? —pensaba me diría que soy agnóstico.
—Es una fantasía llamada Mystysiva, ella está en tu alma y tu mente, es como un dios que impone su voluntad y eres su esclavo, al final no dejarás ni descendencia de ella, solo serás un niño con tu diosa y cuando ella no exista te darás cuenta que debisteis haber crecido y ser un hombre.
            Aquí comenzaba a molestarme su acritud, pero como soy inteligente deduje que ella y Emerson se habían puesto de acuerdo para hablarme, convencerme, a que abandonara a mi amor y fuera la pareja de Ámbar. Ahora entendía la conversación de él momentos antes del incidente.
—¿Y cómo está Ámbar? —trate de cambiar de tema.
—Ella está en el norte con su abuela, después del funeral  ha decidido pasar allá el resto del año. Estaba muy apenada.
            Me extrañó que no me dijera: “Ve a ver a Ámbar y consuélala, recuerda que él quería que tú fueras el marido de su linda hermanita menor”, pero no, Milashka estaba lejana, fría.
            Le hice otras preguntas, pero no contestó y solo me dijo:
—Adiós teniente Xxxxxxxx Axxxx.
—¿Teniente por qué? si aun no he egresado.
—Sí, ya lo serás, lo serás, disculpa tengo que irme.
            Tan fríamente se fue que no fui capaz de replicarle.
            Me quedé ahí solo, no sabía qué hacer, solo miraba aquella hermosa nave iy mi imaginación volaba. . .! ¡Cuánto anhelaba ser tripulante, ascender a los 50 km sobre la tierra y desde esas alturas movernos por toda la circunvalación terrestre! ¡Que hermosas y potentes naves las de esta generación! Y talvez, si talvez estuviera vivo para la futuras tecnologías cuando estas naves den el salto hacia otros planetas. . . mi mente afiebrada de infantilismo solo vivía en fantasías.
            ¡Estúpido! Ha solo 5 horas de aquí (velocidad de elevadora) hay una guerra y yo soñando con viajar por los aires, por el espacio exterior ¿a dónde? hacia algún lugar donde pudiera comenzar otra vida, una vida muy diferente a esta en la tierra. Esta tierra mala, sangrienta, pecaminosa, brutal, corrupta, traidora, desleal, sin cariño, deshonesta, sin compasión con el desvalido.
            Me acordaba de mis abuelos, abuelo fallecido por un médico sin escrúpulos, mi abuela enferma de la mente y robada por su propio hijo; yo solo, abandonado y recogido por el Estado y sobre todo por ella, ella, ella mi amor, mi única, mi linda Mystysiva, mi zarina hermosa, la vida de mi vida.
            Al pensar en ella una sensación de agrado, de valor, de fé, de esperanza recorría no solo mi alma, mi mente, incluso mi cuerpo parecía vivo, fuerte, ágil esperando verla, sentirla cerca.
            Instantáneamente deseché mi dolor por el infausto accidente donde un cercano había fallecido. Ahora recuerdo que tengo un norte, un objeto de veneración, es ella mi alma gemela, mi único ser en esta vida.
            ¿Y Ámbar? Bueno, sí es linda, hermosa y frágil, pero ¿acaso vino a saludarme? Se supone que debería estar conmigo preguntándome detalles de cómo falleció su hermano; inquiriendo en los últimos momentos de su vida, pero ni siquiera me llamó y vean ustedes que solo sus hermanos ha venido a recabar datos del accidente.
            ¿Cuál es ese cariño tan grande por mi? ¡Solo falsedades! Mystysiva es mi verdadero amor, ella es quien me ama en este inmunda tierra.
            Días mas tarde pensé en visitar a sus padres, pero alguien a cargo de su domicilio me dijo que  no estaban lo que significaba que no me querían ahí. Intuí al tiro que algo me achacaban de la culpa de su hijo, seguramente me acusaban de ser un mala suerte.
            Por eso cuando alguna vez mi visor holográfico recibió una comunicación de Ámbar, no contesté. Incluso otra ocasión me pareció que una elegante joven, mas alta que yo, y de ojos negros miraba hacia la salida de mi academia, quise creer que era ella, pero nunca mas supe de ellos directamente, solo por terceros.
            Para resumir esta historia solo diré que tres meses mas tarde nos enviaron a terminar el primer viaje de entrenamiento en otro submarino, era moderno, en aquel hice el viaje a la Antártica y dimos vuelta por este hemisferio; posteriormente fui destinado en un año a tres submarinos diferentes en los cuales mi desempeño era sobresaliente, además en mi hoja de servició quedó las sensación de que me había comportado bien durante el incidente, era mirado como un excelente tripulante.
            Doce meses mas tarde era nombrado subteniente en la marina y momentáneamente era enviado a desempeñarme en la zona norte hasta esperar mi destinación al exterior, aquello tan codiciado por el pago extra en créditos que nos darían.