miércoles, 28 de septiembre de 2016

31. Esperando mi destinación



            —¡Preparados todos! Próximamente deberán comenzar a trabajar en sus puestos de trabajo, recuerden que si se les acepta en el servicio exterior tendrán bonificaciones en sus créditos, salud gratis de por vida si hay cualquier accidente, una pensión muy buena, además puntajes para ingresar en cualquier otra actividad comercial.
           
            Estas palabras nos agradaban, significaba que iríamos a una guerra a cambio de un jugoso botín, esto era bueno, mientras nuestros  enemigos iban incluso obligados por sus poderosos, nosotros al menos moriríamos o sufriríamos por algo mas tangible que las mentiras de "honor”, “dignidad a la patria”, “servicio a nuestro país” y toda esa zalagarda de frases tontas acuñadas para que los ignorantes y las masas sintieran que eran ellos los que dirigían los destinos de sus naciones, pero al final todos sabemos que los verdaderos dueños de estas son otros, una minoría que tiene poder para usar y abusar del ignorante.
            Cumplí algunos meses mas y ya al llegar el verano por fin se terminaron todos los cursos, clases, manuales, instrucciones y demás de la preparación para ser un soldado; ahora con un rango de oficial en asuntos de tecnología y otros asuntos técnicos.
            En estos últimos meses comencé a alejarme de Mystysiva, además algo sucedía en la familia suya,  ya que extrañamente no me imponía esa ahora exacerbante obligación de estar lo mas posible con ella. Sabía sí muy bien donde y con quien estaba yo, eso ya era obvio, de alguna manera se encargaba de saber hasta detalles íntimos de mi diario vivir ¿cómo lo conocía todo? Pero tiempo mas tarde supe las respuestas a estas interrogantes.
            Aquel día en que nos licenciaron, no hubo mucha fiesta, es que no había tiempo para esto. Y la mitad del curso era enviado directamente a las zonas del exterior. Es que en las zonas mas conflictivas el control de nuestra alianza se estaba perdiendo porque los ciudadanos locales ahora combatían con armas las imposiciones de sus invasores, así que hubo crear ejércitos rápidamente y enviarlos tan apresuradamente que ni siquiera estaban bien entrenados para operar en el exterior.
            Felizmente no fui de esos y alcancé a estar dos años en el país trabajando en diversos lugares como una base naval hacia le norte, ingresé por segunda vez como tripulante de un submarino ¡ahora como profesional! ya no era un cadete. Pero debido a la falta de soldados incluso fui asistente durante una año de jefe un pequeño aeropuerto de naves aéreas.     Principalmente repostaban allí viejos transportes aun usados en aquellos años.        Algunos pilotos eran tan inexpertos que padecían algunos accidentes al aterrizar en estas estrechas pistas. Es que las máquinas de turbohélice aun se usaban profusamente. Sin haberlo esperado aquí  aprendí la capacidad de administración de una base y como el jefe hubo abandonar este puesto paran ser trasladado al exterior, quedé interinamente en el cargo por unos días, pero al final estuve un año en esta labor ¡increíble! no sabía que tenía capacidad para esto.
            Si alguien me hubiera conocido aquellos días en que vivía encerrado, escondido, aterrado en mi casa, sin conexión con la sociedad, jamás habría  pensado que era capaz de trabajar y efectuar labores mas complejas que solo estar revisando la red y pensando en ella, mi linda Mystysiva.
            Ahora sentía que incluso no sería necesario fuera a estudiar a la universidad ¿para qué? si ya tengo una profesión y bien remunerada ¡qué buenos créditos! y un futuro esplendor, pero. . .la vida no es color de rosas, es mas, se parece a las hierbas silvestres que ni siquiera permiten crezca el pasto verde y útil.
            Mystysiva, ahora estaba como mas fría, su esposo había sido enviado al exterior y ella decidió quedarse en casa, pero no sé por qué había cambiado ya que antes lo detestaba y por ella ojala se hubiera ido muy lejos. No la entendía. El tiempo de la edad me enseñó a entender.