jueves, 12 de diciembre de 2013

02. Con Sylvana en casa



                La noche transcurre, casi no duermo y me levanto con somnolencia y un mal dormir.
                Tan eficiente todos los días y ahora hasta se me olvidó revisar detalles de mi trabajo, ineptitud que notara mi asistente:
-Señor, anoche Ud. olvidó dejar órdenes para la nave transporte que está sin capacidad de despegue, esa que pertenece a una empresa polaca y ha sido abandonada.
-Bueno, . . .espere ingeniero. .  ¿cuáles son los detalles de esa nave?
-La tripulación no sabe a dónde dirigirse, son polacos, no pueden volver y legalmente imposible quedarse, talvez debería Usted derivarlos a la sección legal de la cancillería.
-Si señor XXXXXXXX, prepare documentos para ellos, en dos horas mas los firmo.
-Ya los tengo listos señor.
-¡Qué bien! Así me gusta un asistente precavido –sabe que deberé evaluarlo muy bien.
-La señorita Silvia se entrevistará con usted al mediodía para entregarle su informe y usted deberá darle sus importes y el permiso de vuelo. ¡Ah! dijo que será personalmente, no habrá holografía.
-¿Personalmente? ¿permiso de vuelo? ¿va a volar ella?
-Si señor? Acuérdese que ella viajará a España donde está su madre.
-Ya veo, así que ella viaja, se va de Alemania.
-Recuerde que usted la contrató -como queriendo decirme que solo es asunto mío y de ella cualquier eventualidad que sucediese entre Sylvana y yo.
                ¿Sylvana y yo? ¡pero si ni siquiera cumplimos una semana de conocernos y ya la trato como si la conociera toda la vida!
                Al ingresar en el edifico subterráneo de la torre de control, mi lugar donde debo estar, mi suplente, uno de esos dos ambiciosos oficiales está de guardia.
                Algunos imágenes de noticieros son vistos por parte del personal que en este lugar dirigen el tráfico aeroespacial de esta zona.
                Las noticias de siempre: hemos invadido la zona Este, pero esos eslavos resisten y parece que resistirán mas, igual que hace mas de un siglo.
-Jefe, cuentan que la cosa no va bien en los Urales.
-Así parece teniente Alberto Santos, es que no debimos abarcar tanto, estos pueblos están acostumbrados a ser invadidos, pero a defenderse con todo.
-Si pues jefe, talvez tengamos que irnos de Europa antes de tiempo –uno de los presentes.
-No sería extraño -interviene otro asistente- Recuerden que aun no controlamos bien África.
-Es que esos sudafricanos se atemorizaron y desertaron, debieran haber avanzado hacia el Norte. Ahí junto a los brasileños y nosotros los habríamos encerrado a esos rebeldes -dice Alberto Santos.
- Pero Brasil espera enviar antes su otro ejército y ahí las cosas deberán cambiar, qué piensa Uds. comandante -el administrativo me hace la pregunta.
-Yo creo que fuimos muy arrogantes y lanzarnos contra todos, el Norte, el Asia, África y Europa juntos. Vean Uds. que en Asia ni siquiera con los oceánicos hemos podido consolidar los territorios y ahora hay mas revueltas. Fuimos arrogantes y es que somos latinos, no conocemos la planificación, esto salió de repente, en 15 años vean, lanzarnos contra todos, nos dijeron que debiéramos haber esperado unos 20 años solo para prepararnos, pero no lo hicimos y esto pasa por no ser previsores. Los ingleses y romanos si eran previsores, nosotros no -Si de algo soy muy bueno es en las clases de historia y esta es mi parte donde impresiono a otros.
-Tiene razón usted teniente XXXXX, siempre hemos sido unos imprudentes, siempre es lo mismo.
-Señor -el asistente me llama- La señorita Sylvana en su oficina.
-Allá voy.
                Me retiro de aquel gran subterráneo-oficina, subo al sitio de los elevadores. Ingreso rápidamente al elevador de 2 puertas que conduzco yo mismo. En 7 minutos estoy frente a ella. Ahora usaba un vestido elegante, no era el traje de trabajo con el que la conociera hace 3 días.
-Teniente jefe XXXXXXXX XXXXX, he entregado mi informe, todo en orden, ahora Ud. debe darme el salvoconducto directo a España y mi paga.
-El asistente se lo entregará y le agradezco mucho su ayuda, porque nos hace falta personas con un excelente dominio en ambos idiomas.
-No olvide que mi mitad es española señor XXXXX.
-Ahora voy a vivir con mi madre, ella reside en la zona de Barcelona, en el sector moderno, ese construido hace 10 años -como si me indicara el lugar donde ir a buscarla.
-Gracias a Uds. señorita Sylvana -No me atrevo a decirle algo mas, no sé que decirle -algo emocionado al ver sus linda mirada, tan impresionante como era la de Mystysiva.
-Tengo entendido que usted será relevado de este cargo en unos 2 semanas ¿es así teniente? -al hablar parece una oficial de mayor rango.
-Solo recuerde que solo soy un simple teniente-comandante por accidente y en este cargo se requiere un civil mejor preparado o alguien de mayor rango. Demasiado he hecho aquí, no sé cómo se les ocurrió dejarme con tanta responsabilidad.
-Pero ha hecho usted un trabajo demasiado bueno para ese pequeño "rango" militar que posee, no debe subestimarse. Además eso de fichar a los refugiados ha sido muy loable, mire que en el futuro le pedirán cuentas a ese coronel, ese que dicen "desaparece" gente.
-Gracias señorita Sylvana.
- Mire supongo que cuando usted sea relevado le dan unos días de descanso, ¿verdad teniente?
-Sí, sí eso es.
-Entonces usted vendrá conmigo a España, ahí no hay problemas con el idioma y los españoles no son como mis hermanos alemanes que se sienten su orgullo herido por haber sido dominados, así que podremos estar juntos sin problemas
-Si, si, ¿estar juntos y para qué? -Le hago con total inocencia esta torpe pregunta.
-- ¡Por Dios no sea estúpido XXXXXXX! Bueno me despido y lo veré muy, muy pronto.
                Al darle la mano ella la toma , pero se acerca a darme un  beso en al cara, algo inhabitual en una alemana, pero si en una española. No sé tratar con las mujeres, es que fui educado por ella, por Mystysiva y esa no era una mujer, era un demonio.
                No me recuerdo que otras palabras le diría, ni las que ella me expresaría, pero sé que se retira y la veo abordar el pequeño elevador junto a otros pasajeros hasta dirigirse al transporte. El ruido atronador de esa mole para mil pasajeros la llevará a su destino en menos de 45 minutos.
                Me quedo solo. Ya ha pasado el mediodía, el sol alumbra y calienta la terminal desde donde estas impresionantes naves aparcan y despegan. Soy su administrador, quien dirige, quien manda, quien. . .¿Quién soy? Creo que soy quien huye, huye de "ella", el fantasma de esa mujer bella, Mystysiva.
                La monotonía de los días transcurre y ya estaba por cumplir los 30 días cuando las noticias y el sosiego se verían interrumpidos por las decisiones políticas, de gente muy poderosa que uno sabe que hacen lo que les interesa a ellos y no lo que les interesa a la gente. Ahora me quedan solo 10 días antes que la nueva administración llegara, ahora sí una autoridad muy bien preparada y digna de este alto cargo en este lugar, pero antes hube de vivir unos momentos que uno no sabe, no tiene idea de lo trascendente serían en un futuro a mas de veinte años hacia el futuro.
                Las noticias traen datos alarmantes: las zonas rebeldes del Este siguen siendo independientes, nuestro ejército de la unión sur no logra contenerlas, incluso efectúa una “retirada estratégica” (huye); hacia el Sur de África hay conatos de rebelión; es que a nadie le gusta ser sometido por otros y menos aun por naciones consideradas advenedizas y despreciables. Antes de dejar mi cargo, nuevas autoridades civiles y militares llegan, nuevos órdenes, mas soldados, mas civiles de nuestro continente.
                Un almirante y comandante de sector empezó a saludarnos e inmediatamente procede a darnos órdenes y muy precisas eran estas, con datos totales sobre las zonas afectadas por posibles alzamientos de la gente local, cantidad de soldados, sentimientos geopolíticos de los ciudadanos locales, etcétera.
                La reunión fue con una centena de oficiales, mas unos 50 civiles de variopintas profesiones, incluyendo médicos, geógrafos y abogados en asuntos de leyes, astrónomos y no recuerdo quiénes mas. Entendemos el asunto. Al final debemos hablar con los encargados de su jefatura, mas datos, mas datos, mas dudas, mas extrañeza ante estos hechos, es como si una oscura mano moviera los hilos del mundo y solo somos esclavos, peones de algo oculto, invisible que nos controla.
                Esperaba estar unos 10 años aquí, en la marina, escondido como un simple soldadito, un oficial de poca monta sin ambiciones, pero tranquilo y feliz porque me sentía útil a la sociedad y sobe todo: alejado de Mystysiva.
-¿Teniente XXXXX? Ud. es quien está a cargo del aeropuerto?
-Sí, pero solo soy un subrogante, en diez días mas llegará el jefe a cargo.
-No importa, el almirante Carrasco lo necesita para informarse mejor. Vaya inmediatamente a su oficina.
                ¿Almirante Carrasco? Me extrañó que un almirante quisiera preguntar a un simple tenientito sobre un asunto tan nimio cuando eso lo tratan sus subalternos, pero al ver su apellido me doy cuenta de quien se trata, es el hermano mayor de mi antiguo compañero. Así que entiendo que quisiera saber de mí ya que me lo presentaron en casa de mi amigo y estuve presente en el funeral.
                Cuando llegó mi turno ingreso a su oficina, allí hay ajetreo y en una improvisada mesa de trabajo está sentado, pero no es el mismo. Recuerdo que con su metro noventa era una figura impresionante, ahora noto que carece de su brazo izquierdo, tiene una ágil prótesis, y en su cara hay tratamiento contra algún accidente de fuego.
-¡Teniente XXXXX presentándose señor!
- Oficial XXXXX, me impresiona tanta responsabilidad para su rango
-Espero haberlo hecho bien almirante.
-Muy bien y ahora tiene un último trabajito.
-Habrá que preparar naves para enviar transportes de municiones, vituallas, agua y demás hacia el sector Norte-África, algo está sucediendo ahí con un destacamento en la zona XX XXX. Recuerde que es para 500 soldados y un mes de aislamiento, pero agréguele otro mes por si acaso hay inconveniente. Deberán aterrizar en zona sin lanzadera de ajuste.
-Señor tenemos 2 naves para ello, una es pequeña, la otra es grande y servirá. Están en perfectas condiciones.
-Excelente, debe prepararlas para ser enviadas antes de 2 días.
-Sí señor todo estará listo, de hecho antes de 24 horas estarán listas ya.
-Muy bien joven XXXXXXX ¿y cómo está su abuela? -Me extrañó que se refiriera a mi abuela ya que nunca lo traté con cercanía a él, solo a su hermana Milashka. Conocí a su hermano, su linda hermana Ámbar y en unas 3 oportunidades estuve en su casa.
- No ella, falleció hace años.
-¡Ah! Ya veo, pero usted debe tener mas familiares –seguramente sabría que no me llevaba bien con mi familia-Me imagino lo que debe sentir porque usted fue criado por ella.
-Sí, pero como ahora mi profesión me distrae puedo vivir sintiéndome útil –como explicándole que no necesito a nadie mas.
-Usted debiera casarse joven XXXXX. Milashka recuerda que nuestra hermana lo veía a usted como novio, pero usted siempre con esa joven, con la Myty. . .-confunde el nombre, pero entiendo que le desagrada el solo nombrarla.
-Con Mystysiva almirante, Mystysiva –le rectifico porque me enoja esa indirecta como desaprobando con desprecio a mi linda Mystysiva.
-Sí por supuesto, ahora lo recuerdo.
-Disculpe Señor, pero la última vez que lo vi usted no había sido herido –decido cambiar la conversa sobre asuntos míos.
- Fue en el sector asiático. Recuerde que hace 3 años sofocamos una rebelión en Indonesia y la nave que nos transportaba fue atacada, pero gracias a Dios y la virgen estoy aquí –me acuerdo que esa familia era muy religiosa.
-Ya veo, es que hay tantas zonas de guerra que uno no sabe lo que nos sucede en estos frentes –como queriendo disculparme por no saber lo sucedido.
-Además ahora he ascendido a almirante hace veinte meses.
-Lo felicito, Milashka me explicaba que usted tuvo que pelear con su papá porque preferían que se dedicara a la abogacía.
-Así es, pero mi viejo ahora está orgulloso de mí. Es que su hijo mayor era su heredero intelectual, pero al menor era al que mas quería –aquí noto como si aun quisiera creer que su fallecido hermano aun viviera.
                Un asistente acompañado de otro militar del Ejército se presenta en el lugar.
-Almirante, es el comandante XXXXXX.
-Hágalo pasar.
-Y recuerde joven XXXXX que usted deberá volver a nuestro país y enfrentarse a su destino, todos tenemos uno y debemos aceptarlo. El de su abuela era terminar así y Ud. cuidarla, pero ahora que ella no está debe formar su propia familia –me pareció que ellos sabían mas de mí de lo que creía.
-Capitán XXXXX, vaya con el teniente XXXXXX para coordinar el envío de esas naves –dirigiéndose a un asistente y terminando la charla.
-Y ya lo sabe XXXXX su trabajo nos ha parecido muy bueno estos 30 días. Le daremos un buen descanso.
-Gracias señor –y luego del saludo me retiro con el otro oficial para los asuntos de las naves, esas nuevas naves de transporte que solo hacía dos décadas aparecieron en el mundo.
                Mi última gran misión en esta base de transportes aeroespaciales fue preparar esas dos naves bien pertrechadas con destino al sur. A las 3 de la mañana de una noche de invierno despegaron, era Enero, la noche estaba muy fría, pero despejada, alcansábanse a distinguir algunas estrellas, la luna aun no aparecía. Primero partió la pequeña y media hora mas tarde la grande, la vi perderse hacia la estratosfera y luego el rumbo rectilíneo hacia el sur, en media hora llegarían a su destino. Quinientos seres estarían feliz de recibirlas.
                Siete días mas tarde dejaba mi cargo y pasaba a ser un simple teniente de los tantos que habíamos en estos lugares.
                Pero además me dieron 20 días de descanso, así que eran 30 días en que nada haría. Desde que salí de mi hogar nunca había vivido tanto tiempo sin trabajar y me daba cuenta que había adquirido un hábito en estos diez años: el trabajo diario sistematizado. Ya me había acostumbrado a una rutina diaria y ahora me sentía algo intranquilo sin esa rutina impartida por otros y aquí es donde me daba cuenta que necesitaba algo mas que solo concurrir a ese casino de esparcimiento, donde habían otros disfrutando ¿pero qué necesitaba? Algunos militares estaban con sus familias, que los habían acompañado, entre esos uno de los que me ayudaron en mi última destinación. Al compartir con ellos, con su señora, una hija y otro hijo allá en nuestro país sentía algo extraño: lo envidiaba ¿envidiarlo de qué? porque otros seres lo acompañan: su mujer, sus hijos, sus familiares allá en nuestra patria, pero yo estoy solo. . .me siento muy solo y comencé a sentir la razón porqué existe algo que se llama “hogar” y el cual carecía.
                ¿Debía ir o no? No me atrevía ir a ver una mujer tan linda, pero mas alta que yo. Así transcurrió un día dos, tres, cuatro, era el quinto día y mi comunicador empieza a recibir llamadas. . .de Sylvana.
-Le estoy esperando o no sabe que usted me dijo que vendría.
-Si te dije, pero no me siento bien y prefiero descansar –mentía.
-Está bien -dijo ella. Era el atardecer de un jueves.
                Al día siguiente, ya era viernes en la tarde y me preparaba a descansar. El departamento que arrendaba en la llamada colonia Latinsur, era tranquilo, claro en su mayoría solo éramos latinos, nos sentíamos seguros, acompañados y mitigaba nuestra nostalgia por nuestras tierras.
                -Joven XXXXX una dama está afuera preguntando x usted –era mi vecino, combatiente en los inicios de estas guerras, pero ahora destinado como Administrador de empresas en estos territorios. Inmediatamente supe era Sylvana.
                Al salir a la calle la encuentro, está ahí con un traje sencillo, pero elegante.
-Vaya  XXXXXXXX, se ve muy distinto sin su uniforme. Se ve mas bajo de estatura.
-Tiene usted razón XXXXXXX. Mido 15 cm menos que usted –me enoja esto.
-Pero eso no interesa para mí, a nosotras las mujeres no nos interesa el aspecto físico –al darse cuenta de su error sobre la estatura.
-¡Mentira, mentira! -le digo como ironizando por su ridícula y falsa frase.
                Ella haciendo un ademán de desaprobación ingresa en mi pequeño departamento.
- Es que somos extranjeros, no nos quedaremos en este lugar, un día volveremos.
-Debe ser lindo tu país, me gustaría vivir en él ¿Te gustaría llevarme a vivir ahí XXXXXXXX?
- Prefiero ir de colono a la antártica, pero es necesario estar casado para acceder a un  cupo.
- Entonces XXXXXXXX debemos conversar -y se quita su casaca mientras se sienta en el pequeño sofá.
-Oye yo recién te conozco y no soy experto en esto, además tengo una única y mala experiencia de relación con una mujer, por eso. . .
-¡Ya cállate! A mi no me interesa. Lo que pasa es que eres dubitativo, siempre dudas, te falta enfrentar al enemigo, no huir
- ¿Huir de dónde?
-Bueno, pero si es obvio que huyes de ella, sea quien sea es una mujer que intentó dominarte.
-Mmm..., tu sabes mucho de estas cosas del corazón ¿verdad?
-No solo del corazón, también de la mente, soy psicóloga y estuve trabajando 4 años en un hospital psiquiátrico, sé como es el ser humano, su mente. Además soy intuitiva. Detecto los sentimientos de otros.
-La persona de la que huyo tenía esa capacidad y se aprovechaba de ella, además era tan hermosa como tú, solo que latina.
Aquella noche ella preparó la comida, porque como no estoy acostumbrado a cocinar solo fui a traer productos y ella los preparó. Hace años no tenía una cena con una linda mujer, creo que fue mi primera cena ¿o no?